Una nueva biorrefinería demandará 3.000 hectáreas de remolacha en León
La instalación, que se ubicará en Barcial del Barco, pagará 42 euros por tonelada.

Merino, de Magdala Investment (izquierda) firma el acuerdo con Pérez y López, de UPA.
Los remolacheros de la zona de Vega del Esla y del Páramo Bajo se beneficiarán de la biorrefinería multifuncional que se construirá en Barcial del Barco (Zamora). Así lo anunció ayer el secretario general de Ugal-UPA, Matías Llorente, quien concretó que «más del 50% de las 6.000 hectáreas de remolacha que precisará el proyecto industrial procederá principalmente de estas dos zonas de la provincia de León».
El proyecto, que forma parte del Acuerdo Marco Interprofesional que firmaron ayer la Alianza por la Unidad del Campo UPA-Coag y la empresa Magdala Investiment, tendrá en un principio una capacidad de producción de en torno los 120.000 metros cúbicos de bioetanol, con una cuota inicial de suministro de 600.000 toneladas tipo de remolacha de 16 grados/año. Asimismo, se generarán unas 90.000 toneladas de piensos al año. «La biorrefinería se ha construido en Barcial, en una zona cercana a otras provincias como León y Salamanca, debido a que sería imposible que la iniciativa saliera adelante solo con el suministro zamorano de este cultivo», añadió Llorente.
Esta biorrefinería creará cerca de un centenar de puestos de trabajos directos, y otros cientos de puestos indirectos relacionados con la maquinaria, transporte, fertilizantes y fitosanitarios, entre otros. «La implantación de esta industria es una gran noticia para el campo, y sobre todo para los remolacheros, ya que va a favorecer el desarrollo de este cultivo. Además, de forma secundaria también se beneficiarán sectores relacionados con el campo, como los proveedores de semillas y pesticidas», precisó el secretario general de Ugal-UPA.
Bonificación transporte
El precio que se pagará al remolachero será de 42 euros para la remolacha de 16 grados de riqueza, a lo que habría que sumar la bonificación de transporte. Otro elemento importante para el agricultor es que la remolacha que se emplearía para la producción de etanol no habría que quitarla la corona, como se hace en el proceso de obtención del azúcar, que supone quitarle al remolachero en torno al 7% del precio final por el descoronado. «En estos momentos actuales, el precio que se ofrece es bueno, además hay que añadir la bonificación del transporte», subrayó Llorente, quien añadió que además de ser una buena noticia para el sector, «supone un impulso a la economía de la Comunidad y nuevas posibilidades para los agricultores de Castilla y León».