León pierde 161.500 reses de ovino y 435 explotaciones por la crisis
Las ganaderías de carne pierden el 32,7% de sus animales y las de leche, el 26,73.
La crisis económica ha supuesto la desaparición de 161.599 reses de ganado ovino desde el año 2007 en la provincia, según datos que hizo públicos ayer el Sindicato de Veterinarios de León (Sivele-Uscal) en su jornada anual de trabajo, que suma ya diecinueve ediciones. Del total de cabezas citado, León ha perdido en los seis últimos años 120 explotaciones de ovino de carne (en la actualidad existen 1.418) y 91.359 cabezas de ganado, el 32,7%, mientras que en ovino de Leche quedan 586 explotaciones tras el cierre de 315 y un descenso en el número de animales de 72.240, una caída del 26,74% en el número de reses.
La situación de los ganaderos del ovino fue uno de los aspectos destacados en la jornada de Sivele, que apuntó además la pérdida de 3.300 explotaciones de vacuno de carne, aunque el número de animales de cebo se ha incrementado en 12.645, y 431 de leche. Mientras en el vacuno de carne existen menos ganaderos con mayores censos, en el caso de los productores de leche caen tanto las explotaciones como el censo de animales.
Otro de los efectos de la crisis en la ganadería es el incremento de los corrales domésticos, pequeñas explotaciones destinadas al autoconsumo, abiertas por quienes regresan a los pueblos al perder sus puestos de trabajo o por quienes residían en estos y han retomado la actividad para ayudar a sus familiares.
Otros aspectos de la actualidad ganadera en la que el sindicato veterinario coincide con las organizaciones profesionales agrarias con el incumplimiento del Programa Sanitario Integral de la Fauna Silvestre de Castilla y León, ya que sólo dos veterinarios trabajan para la Consejería de medio Ambiente en León y la falta de coordinación entre esta y la de Agricultura y Ganadería, «lo que sin duda favorece la transmisión de enfermedades entre animales domésticos y salvajes».
Ayudas al sacrificio
Sivele-Uscal defiende junto con los sindicatos del campo la reivindicación de incrementar el presupuesto destinado al sacrificio obligatorio de animales «y, en su caso, a las compensaciones por el lucro cesante, a la reposición de reses, a la mejora de insfraestructuras sanitarias y, en general, a todo aquello que permita la viabilidad de las mismas y a la fijación de población» en los pueblos.