Tregua al lobo en Picos de Europa
El parque nacional suspende los controles de población hasta que no se resuelva el contencioso en Asturias y crea una comisión para establecer los criterios de gestión.

Mientras que en León el lobo es especie cinegética en Asturias está protegido.
El enconado debate sobre el lobo que actualmente tiene enfrentados a todos los agentes sociales implicados en la gestión de Picos de Europa ha llegado a un primer punto de entendimiento con la creación de una comisión de trabajo que tratará de establecer los criterios de gestión de la especie en este espacio natural protegido.
Así se acordó esta semana en el Patronato del Parque Nacional de Picos de Europa, celebrado en la localidad cántabra de Potes, en el que se estableció la composición de esta comisión que estará integrada por un representante de una asociación ganadera de la zona, un representante conservacionista, tres representantes de los ayuntamietos (uno por cada comunidad integrada en el parque), uno de la universidad o del CSIC, tres funcionarios, un experto de reconocido prestigio en la gestión del lobo y, por último, uno en aprovechamiento de pastos. Todos ellos tratarán de poner soluciones a la conflictividad que genera esta especie, que cada vez cuenta con más ejemplares, y que cada vez causa más daños a la ganadería de la zona.
Por el momento, la dirección del parque nacional acordó suspender los controles poblacionales que se realizan en todo el territorio hasta que exista una sentencia firme al contencioso interpuesto por varias asociaciones conservacionistas en Asturias, donde el lobo se considera especie protegida, que llevaron a los tribunales las batidas autorizadas para controlar la especie. Aunque la justicia ha dado la razón en primera instancia a las administraciones, los ecologistas han recurrido la sentencia que ampara esta medida como única manera de controlar los excesos de población, siempre y cuando se constate que el animal a batir ha producido un ataque a la cabaña ganadera.
De todos modos esta suspensión no afecta al plan de caza de Castilla y León, donde esta especie es cinegética, cuya administración autoriza la muerte de 50 ejemplares en la provincia de León, 26 de los cuales en la reserva de Riaño.
La comisión de trabajo del lobo comenzará a andar una vez que se concreten todos sus componentes para que en el primer Patronato de Picos de Europa que se celebre en el 2014, ya bajo la presidencia de Castilla y León que este mismo mes asumirá la gestión, se presenten las primeras conclusiones y actuaciones en la zona.