«No atacaron: Su defensa fue puro instinto de conservación»
El abogado de la acusación particular, José Joaquín García, realizó un exhaustivo relato de los hechos, repasó las lesiones de todas y cada una de las víctimas y las condiciones para que se produjeran e invocó la jurisprudencia que apoya que hubo un sufrimiento innecesario de las víctimas y, por tanto, ensañamiento. La energía e intensidad de los golpes permiten que el cuchillo «atraviese tejido óseo». Además, los Brugos no presentaron resistencia, porque no se encontraban en condiciones de oponerse al ataque. Su defensa fue «puro instinto de conservación». Subrayó las contradicciones en que incurre el acusado en las testificales realizadas.
García coincidió con el fiscal en que José Manuel Álvarez «veía a sus hijos todos los fines de semana tras el divorcio y luego decidió hacerlo cada quince días». En cuanto a la responsabilidad civil, «se declarará insolvente y no pagará nada».