ECONOMÍA
Las multas por superar la tasa láctea en León pueden rebasar los 270.000 euros
Los ganaderos comienzan a pagar este mes una sanción que podría no aplicarse

León perdió entre 2010 y 2013 un total de 127 granjas de vacuno de leche
Los ganaderos de vacuno de leche comienzan a pagar este mes la multa de la supertasa, resultado de superar la cuota de leche asignada a España. León es una de las provincias que se llevará la peor parte, según manifestó José María Álvarez, portavoz nacional de la Organización de Productores Lácteos (OPL), que sitúa la provincia entre las que más superan la cuota, junto a Galicia y Cataluña. En un contexto nacional que supera en el 5% el exceso de producción, en los casos más extremos se encuentran algunos ganaderos leoneses, que han superado su límite «en más de un millón de litros». La multa puede superar los 27 céntimos por litro excedido, por lo que habrá quienes afronten sanciones superiores a los 270.000 euros pese a que el 1 de abril de 2015 el sistema de cuotas desaparecerá. Por el momento, a la espera que se fije el exceso de cuota y la penalización, la industria retendrá este mes a los ganaderos 3 céntimos.
León perdió entre 2010 y 2013, última crisis del sector, 127 granjas de vacuno de leche, pasando de 826 a 699, pero el redimensionamiento de éstas frenó una caída significativa en la producción, que pasó de 202.279.000 kilos en 2010 a los 202.095.000 del año pasado.
La liberalización del mercado de la leche es la responsable de la supertasa, que sólo se ha dado en otros dos años desde el ingreso de España en la Unión Europea. «La necesidad de crecer para competir en el mercado» es la razón del incremento de la producción, cuando en los últimos años «España se quedaba a un 3 o 4% de cubrir la cuota». En principio, la multa debería cobrarse a partir del 1 de enero próximo, «pero las industrias lácteas han decidido adelantar el cobro» de un dinero que terminará en Bruselas si no se decide, finalmente, no aplicarla, como ya apuntaban hace meses algunos países», apuntó el portavoz de la OPL.
Las estrategias de los ganaderos para evitar la supertasa han pasado «desde la venta de reses a pasar la alimentación de los terneros de leche en polvo a la de las vacas. Se ha bajado la producción por vaca en diez litros, se han sacrificado animales y se han secado vacas antes de tiempo». Si antes se retiraba de la producción a una vaca a dos meses del parto, en la actualidad se le seca «cinco o seis meses antes. Todo por no producir». Otros han comprado derechos «a más de 63 céntimos el litro e incluso así superan la cuota de la explotación».
La OPL señala que la Administración es responsable en buena medida de una situación que arrastra al vacuno de leche «a que vuelva a producir en pérdidas». La liberalización de mercados llevó a redimensionar las explotaciones para ganar rentabilidad «porque tenemos que competir con Francia, Alemania y Holanda y aquí no tenemos pastos», lo que redunda en un mayor coste de la alimentación de los animales. «También las administraciones han impulsado este sobredimensionamiento, excepto en regiones como Asturias y Cantabria, donde los gobiernos autonómicos no han permitido el crecimiento porque ya no tienen sitio ni para los purines. Pero en León teníamos la posibilidad de crecer». Además, explica Álvarez, «todas las ayudas –mejora de las explotaciones, incorporación de jóvenes….- se han condicionado al crecimiento». Además, la información no fluye en el sector: «Los últimos datos de la Administración se refieren a agosto y así es muy difícil adoptar medidas empresariales», se queja Álvarez.
Suena de nuevo el ruido de fondo en las crisis del sector: al ingresar en la Unión Europea, España se comprometió a producir leche por debajo de su consumo, «pero ahora se puede adaptar la producción al consumo interno y lo que no entendemos es que, encima, nos perjudiquen con leche de la Unión Europea. Si en otros países hay excedentes, que se lleven a mercados deficitarios —Asia demanda leche continuamente—, pero que no nos inunden de leche francesa». La OPL denuncia las malas prácticas de Francia, «que paga más a los ganaderos franceses por una leche que trae a España mucho más barata. Allí tienen dos leches, una la industrial, muy barata, y otra para el mercado interno y mercados preferentes. Y todo estos es dumping».
Álvarez señala que no se cumplen las medidas adoptadas por el paquete lácteo para evitar la crisis del sector: «Los contratos vienen con los precios puestos —el Gobierno de Cantabria lo ha denunciado—, sin posibilidad de negociación», explica. En este sentido apunta que las organizaciones de productores están cobrando menos que el ganadero individual porque la industria quiere que desaparezcan —ya lo hicieron con las cooperativas— y no se cobra a 30 días. Queda el consuelo de que la bajada del maíz y la soja ha permitido subsistir a los ganaderos hasta ahora. El exceso de oferta volverá a derrumbar los precios de la leche.