«Abrir el CTR a los ayuntamientos es un intento de sabotear la huelga»

Los trabajadores impidieron la entrada a algunos camiones ajenos a la empresa.
El anuncio de la empresa de abrir las puertas de la planta de San Román de la Vega para que los municipios lleven directamente la basura que no sea recogida por los servicios mínimos no cayó demasiado bien entre los trabajadores del CTR. El presidente del comité de huelga del CTR, Fernando Abella, aseguró ayer que esta medida viene a ser «una provocación y un intento por sabotear la propia huelga». El representante de los trabajadores aseguró ayer que esta medida «está fuera de lugar, ya que se están cumpliendo los servicios mínimos, unos servicios dictaminados por la Diputación, como autoridad gobernativa, en base a la propuesta presentada precisamente por la empresa». Abella asegura que tal y como están planteados estos servicios, con los que se garantiza un 100% la recepción de los residuos y un 70% su traslado, «la apertura de las instalaciones a camiones ajenos a la huelga es innecesaria».
Sobre los servicios mínimos, el representante de los trabajadores reiteró que «son abusivos» y anunció la intención del comité de impugnarlos en los próximos días. Los servicios fijados implican a 54 trabajadores, lo que supone el 31% de la plantilla, diez de ellos a mantenimiento y seguridad, trece a la recepción de residuos sólidos urbanos en las estaciones de transferencia, once en el transporte de los residuos de las estaciones a la planta del CTR, 14 trabajadores para la recepción de la basura, procesos, conservación y mantenimiento en la planta, cuatro para procesos continuos y dos para servicios generales.