Don Suero, a un ‘passo’ de repetir la gesta
Los siglos no pasan para la épica y el caballero vela las lanzas para volver a conquistar el medievo y el amor.

Al Cortejo de la Villa no le faltaron ni exhuberantes bailarinas ni los peregrinos de la Ruta Jacobea, además de damas y caballeros.
La épica atemporal de Don Suero de Quiñones vuelve hacer de Hospital de Órbigo el escenario para conquistar el medievo y el amor de Leonor de Tovar. Trescientas lanzas cuenta la tradición que se propuso romper el caballero entre caballeros. Era año jacobeo aquel de 1434 cuando Don Suero y sus nueve mantenedores pusieron rumbo a Medina del Campo para pedir a Juan II, rey de Castilla, una curiosa petición: celebrar en la antigua Puente de Órbigo unas Justas, tan justas como necesarias, para llegar al corazón de la amada y mostrar la valentía sobre la arena.
Seis siglos después la localidad y sus gentes han vuelto al pasado para rememorar la gesta. El Passo Honroso sigue siendo el testigo y sus ojos no pierden detalle de lo que en cada milímetro de arena pasa. El cortejo acompañó ayer al caballero en los entrenamientos. Hoy, de nuevo, todo se debatirá en el palenque. Valentía y tradición en una historia que cada año escribe un nuevo reglón. Vecinos y turistas se agolpan en el centenario puente, bajo el susurro de un río sigiloso, contemplador de los años y primer guardián de la batalla.
A lomos de un caballo blanco, un flamante caballero entró en la arena. A un lado los medievales más fieles a la época y enfrente los que viven la fiesta sin el atuendo típico. Entre medias, peregrinos atónitos ante los entrenamiento. Santiago eligió bien por donde pasar.
Hasta Cervantes recaló en la gesta, esa que ayer empezó a tomar cuerpo de nuevo. Los juegos medievales y el mercado abrieron boca para un viaje al pasado, que por la tarde se vistió de faena para acompañar la primera puesta en escena del caballero, que hoy tendrá frente a sí el momento crucial. Grupos de todo el Reino ambientaron la épica, que volvió a confundirse con la tecnología más moderna del siglo XXI. Los móviles y las cámaras retrataron cada pase, cada juego, cada detalle. Don Suero es ya inmortal. El caballero leonés que hace 581 años decidió batirse en duelo en una hazaña romántica volverá hoy al puente de piedra, testigo imponente de cada golpe de lanza.
Es historia y tradición, aderezada con los toques de un pueblo que se vuelca en cada edición de la Justas. El teatro de calle, las antorchas y la ambientación no dejan nada al azar y casi que el siglo XXI se ve lejos cuando la calle envuelve al espectador.
Don Suero viajó aquel año con nueve mantenedores y hoy será Protección Civil quien encarne el papel. El actual director de la Agencia, Fernando Salguero, será quien ostente el mandato ‘real’ para dirigir el torneo a partir de las 18.30 horas. Antes, al mediodía será la recepción en el Ayuntamiento. El caballero leonés ya se ha presentado con el reto de repetir la gesta. Las damas están preparadas, los viajeros también. Los puestos ataviados, la fiesta servida y el medievo en plena ebullición.