Aquelarre, lucha y amor para una batalla sin tregua
Las Cortes de Castilla y León son las mantenedoras de 2016.

Las peleas de caballeros suponen uno de los grandes atractivos de una fiesta declarada de Interés Regional que este año alcanza su vigésima edición. MARCIANO PÉREZ
p.r.b. | león
La presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, representará al órgano autonómico en las Justas Medievales del Passo Honroso, que en su vigésima edición ha querido nombrar al parlamento de Castilla y León como mantenedor. Será el domingo, durante el torneo, cuando la máxima responsable ocupe su puesto de honor en la grada. Antes, abrirá el cortejo que encaminará sus pasos al palenque para la solemne celebración de las justas, cuyo torneo, de gran realismo gracias a la empresa Legend, se antoja como el acto central de estas fiestas y el que más espectadores concita.
Y a su término, el aquelarre de La Recua Teatro pondrá desde las 22.00 horas el broche apoteósico a esta edición de la rememoración del torneo impulsado por el amor de una dama por Don Suero de Quiñones a los pies del puente medieval de la villa de Hospital de Órbigo en el año 1434, según quedó reflejado en las actas de liza.
Se trata del reto y lucha que, con real beneplácito, mantiene Don Suero y sus caballeros con cuantos osan atravesar este Passo Honroso, hasta romper las 300 lanzas en que fio la liberación de su prisión de amor por la fermosa señora que se había hecho dueña de su albedrío. Tal y como quedó reflejado nada menos que El Quijote de Miguel de Cervantes.
Destaca —como otro reclamo curioso— la exposición de armas, aparatos de tortura, máquinas de asalto y paneles informativos, así como la muestra de cetrería, baqueta, los paseos en dromedario, una granja de animales y la siempre vistosa caravana de burros, entre otros actos.