astúrica es augusta
Los romanosconquistan el marcador
El circo pone fin a la hegemonía astur y da el título de vencedores a los moradores del Imperio, que se imponen en una reñida batalla

Un astur trata de completar con equilibrio el paso de la piscina con tres sandías. MARCIANO
a.g. valencia | astorga
Había ganas de revancha. Los romanos lograron ayer hacerse con la corona de laurel en una reñida batalla que desbancó a los astures de la hegemonía de los últimos años. El circo volvió a dejar el listón muy alto y las ganas de los dos equipos hicieron que la fiesta vibrara por todo lo alto.
Los ánimos estaban preparados y los dos bandos dispuestos a mirarse cara a cara. Un público entregado a sus equipos, a los que animaron en todo momento con ingeniosos cánticos y mensajes. El circo, celebrado en la plaza de toros, reunió a las tribus astures y las cívitas y legiones romanas. La cita comenzó con un paseo de todos los estandartes de los distintos grupos de la fiesta de recreación, entre los vítores de los suyos y los abucheos del bando contrario. La eterna rivalidad quedó patente desde el principio del circo. Aunque la victoria de la primera prueba fue astur, finalmente los fieles al césar se hicieron con el título de vencedores.
Mucha destreza, fuerza y maña. La carrera de camas, las cuádrigas y el equilibrio dejaron demostrado que a ganas todos son ganadores. Aunque, eso sí, este año fue Roma quien conquistó el marcador final.
El circo contó con las citas clásicas y otras renovadas. No faltó la puntería y tanto astures como romanos demostraron que tienen equilibrio. La gymkana, la piscina y las sandías fueron algunos de los obstáculos para tratar de hacerse con la victoria. El público, expectante, disfrutó de lo lindo y los participantes dejaron los pabellones muy altos.
Los líderes de cada bando, Sebius y Octavio Augusto, siguieron muy de cerca los pasos de la batalla, tanto que hasta se animaron a colaborar con los suyos en la prueba de tirar de la soga, que, finalmente, ganaron los romanos.
Aclamado entró el césar en el coso, igual que el prínicpe astur. Choque de manos y mismo palco para seguir los designios del destino. Unión que luego la arena puso en entredicho, pero que la historia seguirá acercando y separando año tras año. Más de tres décadas suma ya la lucha en la arena. Más de treinta años mirándose de frente y conservando la eterna rivalidad.
Ganas de disfrutar que continuaron con la primera boda romana y que seguirán hoy con el nombramiento de socio de honor y el desfile de vencedores.

La carrera de camas nunca falta en el circo. MARCIANO PÉREZ

El césar y Sebius, príncipe astur, se saludan en el palco. MARCIANO PÉREZ

El césar llega al circo romano de Astorga. MARCIANO PÉREZ

