Riaño, Luna y Villameca bajan sus reservas para asegurar la campaña
CHD dice garantizar así el riego sin perjudicar el abastecimiento humano y el caudal ecológico.

La comisión de desembalse se reunió ayer en Valladolid en presencia de los regantes afectados. DL
m. carnero | león
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) aceptó ayer reducir el nivel mínimo de agua embalsada que había sido fijado el abril pasado para cuatro de los doce sistemas de riego de Castilla y León, con lo que pretende dar respuesta a la situación de sequía y necesidad de riego del campo.
En un comunicado, la CHD ha detallado que las cuatro Juntas de Explotación que ven reducidos los volúmenes de reserva son las del Esla-Valderaduey —sólo en el embalse de Riaño—, en el Órbigo, en Tuerto y Pisuerga-Bajo Duero.
El resto de los sistemas mantienen vigentes los límites aprobados en abril pasado, por lo que la CHD defiende que estas modificaciones «en ningún caso ponen en riesgo el abastecimiento humano y la circulación del caudal ecológico en los próximos meses».
En concreto, los cambios en el sistema Esla-Valderaduey afectan al embalse de Riaño, que disminuye su mínimo establecido en abril, cuando se fijó en los 65 hectómetros cúbicos, hasta pasar a los 50 hectómetros cúbicos.
En el caso del Órbigo se mantiene lo aprobado pero con un «en el volumen destinado a riego durante los meses de julio y agosto a causa del adelanto de algunos cultivos», a propuesta de los regantes de la zona.
En la Junta de Explotación del Tuerto, el volumen final de campaña establecido para el embalse de Villameca se reduce tras la reunión de hoy en 0,5 hectómetros cúbicos, con lo que pasa de 3 a 2,5 hectómetros cúbicos de mínimo.
Por último, en el sistema del Pisuerga y Bajo Duero la Comisión de Desembalse ha reducido, desde los 50 hm3 aprobados en abril a los 35 hm3 fijados ahora, el volumen de agua reservado.
Estas modificaciones responden a las reuniones mantenidas durante las últimas dos semanas por las juntas de explotación y las comisiones de seguimiento de cada zona, donde están representados los regantes.
Satisfacción a medias
El presidente de Ferduero, Ángel González Quintanilla, se mostró ayer satisfecho con esta nueva rebaja del nivel de los cauces, «aunque podía bajarse aún más, ya que hay que hay margen». De todos modos anunció que el próximo 4 de agosto está prevista la celebración en Valladolid de una nueva comisión de desembalse para analizar la evolución de los próximos 20 días y decidir nuevas medidas con las que asegurar el riego hasta el final de la campaña. El responsable de Ferduero reconoció que «es mucha» la preocupación entre los agricultores por la «extrema sequía que está azotando los campos este año ya que hay mucho en juego».
Para fijar esos volúmenes disponibles para riego, los técnicos de la CHD tomaron como referencia series históricas anteriores y la pluviometría media de la primavera en la cuenca del Duero, pero al resultar esta estación extraordinariamente seca ha sido necesario realizar los ajustes aprobados hoy en los cuatro sistemas citados, con el fin de que los regantes puedan rematar su campaña dentro de las dotaciones de agua asignadas en abril.
CHD ha querido dejar claro en una nota de prensa que las modificaciones aprobadas ayer «en ningún caso ponen en riesgo el
abastecimiento humano y la circulación de caudal ecológico en los próximos meses».