Hasta 2020 en lugar de en 2018
El único compromiso que arrancó el ministro de Energía, Álvaro Nadal, al presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, fue que el cierre de las térmicas en lugar de producirse el próximo año se lleve a cabo en 2020. La compañía eléctrica defiende que la clausura las centrales de Lada y Velill no afectará a la seguridad del suministro eléctrico ni al precio de la energía al ser su producción inferior al 1% del total nacional de España ni al firme y demostrado compromiso de la compañía con el empleo, ya que recolocará al 100% de la plantilla. La clausura de esas centrales producirá «claros beneficios medioambientales en núcleos urbanos densamente poblados», añade la empresa.