Diario de León

EL FINAL DEL CARBÓN

La montaña central exige una «transición justa real», que pasa por mantener la térmica

Alcaldes y trabajadores insisten en que «el único plan alternativo para la zona es la central y la minería hasta 2030»

El paisaje de La Robla amenaza con cambiar si desaparece la central térmica. JESÚS F. SALVADORES

El paisaje de La Robla amenaza con cambiar si desaparece la central térmica. JESÚS F. SALVADORES

María Jesús Muñiz Prieto
León

Creado:

Actualizado:

Un nuevo mazazo para la zona, que se queda además sin tiempo para buscar alternativas industriales y de actividad. Y un jarro de agua fría para los trabajadores no sólo de la térmica, sino del cielo abierto de la Hullera Vasco Leonesa, que buscan en el retorno de las compras de carbón una esperanza para mantener la explotación y el empleo. Y de cientos de autónomos y pequeños empresarios cuya actividad depende de los salarios de la central. También una reflexión común: «El único plan alternativo a la térmica para salvar la economía de la cuenca es la térmica».

La confirmación de que Naturgy solicitó el pasado día 20 el cierre de los dos grupos de la central de La Robla (adelantada ayer en exclusiva por Diario de León) ha acabado con las esperanzas de los alcaldes, empresarios y trabajadores de la zona. Pese a que el temor a la noticia era una constante en las últimas semanas, se confiaba en un compromiso de última hora que permitiera que la térmica siguiera funcionando al menos durante un tiempo.

«Es un mazazo importante para la poca actividad económica que queda en la zona, y que repercute no sólo en el empleo de la central y de la minería, sino en las decenas de empresas cuya facturación depende en gran medida de esta industria». El alcalde de Pola de Gordón, Francisco Castañón (PP), pedía ayer al Gobierno central «un poco de piedad, y que la transición energética sea realmente justa, como se empeñan en decir. Para eso tienen que permitir que la central y las minas sigan funcionando durante unos años, que haya un período de adaptación, no un cierre inmediato que será dramático». Una solución que pasaría en todo caso porque «se permita que las térmicas puedan comprar carbón».

ESPERANZA

El regidor de La Robla, Santiago Dorado (PSOE), convocó a primera hora de ayer la Junta de Portavoces para analizar el anuncio de cierre, que llegó a los propios trabajadores de la central el viernes por la tarde. «Confío en que la empresa recapacite y cambie su decisión. Y exigimos tanto al Gobierno central como a la Junta de Castilla y León que convenzan a Naturgy para que mantenga la actividad al menos hasta 2030».

Dorado reconoce que «algunas declaraciones» del Ejecutivo central han sido «nefastas» para las decisiones sobre el futuro de la generación con carbón; pero matiza que «no se ha aprobado ninguna normativa que afecte en este sentido. El Marco de Actuación tiene un carácter fundamentalmente social. Toda la normativa que exige esta reconversión viene determinada por la Unión Europea, y eso no quiere decir que el Gobierno y la Junta no puedan hacer más. Con medidas por ejemplo como la exención al carbón del céntimo verde, igual que se ha hecho con el gas».

En todo caso lamenta que «ahora nos pongan como fecha de cierre mediados de 2020, no hay tiempo para reindustrializar nada. En los últimos ocho años todo ha estado muy parado, ahora podíamos empezar a salir adelante, pero necesitamos tiempo». Santiago Dorado se muestra confiado en que «aún se puede dar marcha atrás, me niego a pensar en otra alternativa».

Los portavoces de los partidos políticos del Ayuntamiento de la Robla respaldan esta exigencia al Gobierno y a la Junta; y abogan por «agotar los plazos marcados por la UE hasta 2030 como fecha de cierre». Y reclaman que «los gobiernos estatal y autonómico se pongan de una vez y en serio a lanzar medidas para reindustrializar la comarca, de forma que cuando se produzca el cierre existan alternativas reales de empleo».

PEAL PIDE DIMISIONES

El anuncio de cierre de la central térmica es también un jarro de agua fría para las expectativas de los trabajadores de Peal, que hasta este viernes han estado trabajando en el cielo abierto de la Hullera Vasco Leonesa. «Era algo predecible, el Gobierno hace tiempo que ha dado la espalda al carbón», señala el presidente del comité de empresa, José Luis Villanueva.

La plantilla está pendiente de un ERE de extinción cuya negociación se ha retrasado a la espera de una comprometida reunión de los trabajadores con los ministerios de Trabajo y Transición Ecológica. «Nos han llamado del ministerio, el compromiso es de Magdalena Valerio, pero todavía no hay fijada una fecha para el encuentro», explica Villanueva.

Ayer, en una reunión de urgencia, el comité de Peal lamentó «no haber encontraado ningún tipo de implicación y solución contundente por parte de los miembros locales, provinciales y autonómicos del partido en el Gobierno, el PSOE»; por lo que «ante la complicada situación en la que queda el sector en estas comarcas y la indefensión de los trabajadores pedimos la dimisión de los representantes del Gobierno en las cuencas afectadas». Critican el cierre de una central que «tenía claras intenciones de seguir»; pero «no se le ha dado la seguridad necesaria para rentabilizar las inversiones a realizar para seguir con la quema de carbón autóctono y llevar a cabo una transición menos traumática».

tracking