astures y romanos vuelve la lucha
Los bárbaros, invencibles
Los bandos pusieron a prueba sus cualidades físicas para imponerse al equipo contrario y demostrar quien es líder de Astúrica Augusta.

Integrante del equipo astur durante la yinkana. MARCIANO PÉREZ
raquel g. rosco | astorga
Astúrica Augusta se convirtió en la tarde de ayer en el escenario de un enfrentamiento histórico entre dos grandes rivales, los romanos y los astures. En esta ocasión los grupos rivales se vieron las caras fuera de los campos de batalla ocupando el circo romano donde se tuvieron que enfrentar a seis pruebas deportivas en las cuales tuvieron que demostrar su fuerza y estrategia.
Todo ello bajo la atenta mirada de los lideres de ambos grupos, por un lado de parte del pueblo romano su lider, el Cesar, Octavio Augusto y por la parte bárbara el Caudillo Sebius. El público dividido y vestido para la ocasión, estaba expectante y entregado en animar a sus representantes, los vítores y aplausos no cesaron en un ningún momento. Incluso antes de que ambos pueblos salieran al campo «de batalla» ya se podían escuchar los cánticos de apoyo.
Entre las seis pruebas destacan la carrera de literas, que este año contó con varios percances que terminaron con heridos leves al volcar las literas de ambos equipos en un choque y la yinkana en la cual ambos equipos se enfrentaron a un duro recorrido de obstáculos.
En un principio los romanos partieron con ventaja imponiéndose en la carrera de cuadrigas las cuales estaban tiradas por los mismos participantes situándose cuatro corredores en los sitios reservados originalmente para los caballos y el quinto representante a modo de jinete.
Los más pequeños de los pueblos también tuvieron su papel durante la jornada al ser los participes de la segunda prueba en que tuvieron que demostrar su fuerza tirando cada equipo de uno de los extremos de la soga. Los astures más jóvenes se impusieron nada más dar el pistoletazo de salida arrastrando al equipo contrario a su mitad del campo.
Después de la cuarta prueba los astures ya ganaban con una ventaja de un punto dándoles finalmente la victoria un año más. Entre los cánticos del publico bárbaro se podía escuchar «el año que viene astures contra astures» lo que levantó los abucheos del pueblo romano los cuales acusaron en repetidas ocasiones de hacer trampas al equipo contrario.
Después de veintidós ediciones el circo romano sigue convirtiendo a la plaza de toros de la localidad en un espacio donde el entretenimiento y la emoción están asegurados.