Diario de León

ALIJA DEL INFANTADO

Viviendo entre polvo

La Calle Real, una de las más importante de la localidad de Alija del Infantado se encuentra cortada desde hace más de un mes debido a las obras que se están realizando en su alcantarillado y pavimento. Con la calzada levanta

Publicado por
Javier de Vega Redacción - ALIJA.
León

Creado:

Actualizado:

A menos de una semana del final de las fiestas patronales de Alija del Infantado, la vida de los vecinos de esta localidad leonesa vuelve a normalidad y sus preocupaciones vuelven a ser las mismas que eran hace dos semanas. Así lo atestiguan los habitantes de la Calle Real de Alija, una de las más céntricas e importantes de la localidad, camino vecinal, que sufre cortes desde hace más de un mes debido a unas obras de adecuación del saneamiento local y adoquinado de la vía. Esta calle es además uno de los centros comerciales de Alija. Acoge varios negocios, como bares y establecimientos alimenticios, junto a tres sucursales bancarias y una oficina de turismo. Las obras de adoquinado acarrean a los habitantes de la calle los problemas propios de toda reforma urbanística. Vibraciones, desconchones y brechas en las paredes de algunas viviendas, polvo que entra en las casas y en los comercios son algunas de estas incomodidades. Quizá la más importante de ellas sean los continuos cortes de agua diarios que experimentan, que los vecinos estiman en «dos horas diarias como mínimo». A estos cortes se debe que la máquina de un bar situada en dicha calle necesite agua mineral para poder hacer café. La máquina de hacer cubitos de hielo está en desuso, el polvo entra en el sistema de aire acondicionado y el cincuenta por ciento de la bebida encargada para las pasadas fiestas no fue consumida debido al descenso de clientela que ha experimentado el establecimiento según su propietaria, que no ha podido instalar mesas ni sillas en la terraza debido a las obras. Los vecinos no atribuyen al Ayuntamiento de Alija ninguna culpa por las incomodidades que sufren por cuenta de las obras, pero a muchos sí les hubiera gustado que se les hubiera notificado el inicio de las obras y la fecha prevista para su conclusión. Puesto que se trata de una camino vecinal cuya titularidad pertenece a la Junta de Castilla y León, algunos de los habitantes de la calle piden al Ayuntamiento que, como representación política del pueblo, se ponga en contacto con la Junta para apremiarla en cuanto a los efectivos destinados en las reparaciones de la calle. «Yo sólo veo trabajar a tres o cuatro personas y no más de dos o tres horas al día. No hay ningún control. Además, como los obreros desconocen la situación de las llaves de paso, los cortes de agua son continuos. Incluso se han llegado a formar pequeñas acequias delante de las casas y que dificultan el acceso a ellas», afirma una de las afectadas. Incluso se han llegado a tramitar algunas denuncias de particulares, para presionar con el fin de forzar el final de las reparaciones. Para facilitar el acceso del tráfico por Alija del Infantado, se ha habilitado un desvío por las calles de La Rúa, de los Olmares y la Plaza de León. Esta medida, la mejor en todo caso, repercute en los establecimientos comerciales que antes se beneficiaban del continuo paso de coches y camiones por la Calle Real. «Las gentes del pueblo siguen acudiendo a este comercio igual que antes, aunque tengan que cruzan una calle que se ha convertido en un pedregal, pero antes paraban aquí algunas excursiones. Ahora sólo vienen los lugareños», relata la propietaria de un establecimiento cárnico. De momento, los habitantes de la Calle Real de Alija ponen todo su empeño en adecentar el acceso a sus inmuebles, por encima de charcos y excavaciones. Confían en que la obra merezca la pena y termine lo antes posible.

tracking