Elude a la Guardia Civil que ha rastreado los montes de la comarca sin encontrar todavía al ladrón
Un bandolero aterroriza Omaña al cometer decenas de robos en un mes
La comarca de Omaña se encuentra azotada desde hace poco más de un mes por una ola de robos que han afectado ya a más de quince localidades de la

El río Omaña, en Valdesamario. Al parecer, el ladrón habita en las montañas de toda la comarca
Si hace unos meses la comarca omañesa hubo de soportar otra ola de atracos perpretados por una banda de origen rumano, ahora el peligro llega de los montes. El nuevo ladrón ha cometido en poco más de un mes robos en viviendas de Salce, Arienza, Manzaneda de Omaña, Pandorado, Los Orreos, Ceide, Rosales, La Utrera, Paladín, Riello, La Urz, Carrizal, Oterico, Guisatecha o Valdesamario, lo que ha provocado la psicosis en Omaña. Al parecer, la técnica que utiliza es muy sencilla; vigila desde los montes de la comarca el momento preciso en el que los domicilios quedan vacíos para descender por las laderas y cometer el hurto. No necesita mucho tiempo. Antonio, vecino de Guisatecha, salió un momento a pasear con su ganado a tan sólo unos metros de su casa. Cuando volvió, habían desaparecido joyas, prendas de vestir y comida. En una casa rural de Pandorado, unos huéspedes salieron un momento por el pueblo. Cuando regresaron, ya no tenían equipaje. En Oterico, una familia salió media hora de su vivienda. Al volver, las bolsas de la compra se habían esfumado. En Carrizal, desvalijó el domicilio de un vendedor de cupones. Casos como éstos han disparado la rumorología por toda Omaña. Al parecer, el hombre actúa sólo (aunque algunos vecinos de Riello apuntan a que podría tener un contacto), de día, podría tener una pistola, y le faltan dos dedos. Las elucubraciones llegan hasta tal punto que algunos vecinos apuntan a que se podría haber escapado de la cárcel en las últimas semanas, aprovechando un permiso. En Campo La Lomba El posible ladrón fue visto por última vez por un vecino de la localidad de Campo La Lomba, que le sorprendió en su garaje. Al intentar huir, se dejó una mochila que contenía documentos personales, por lo que la Guardia Civil le podría tener ya identificado. Pero siguen sin dar con él. El pasado lunes se pudo ver a un helicóptero de la Guardia Civil sobrevolando los montes de la zona, además de decenas de efectivos. Algunos vecinos apuntan que, en los últimos días, se han paseado guardias civiles de paisano por la comarca. Lo cierto es que el ladrón parece conocer perfectamente toda la zona montañosa de Omaña. Los lugares donde comete los hurtos están situados junto a las laderas de los montes. Nadie sabe dónde vive ni de dónde viene. Algunas fuentes afirman que podría haber trabajado hace tiempo como pastor. Pero también son rumores.