LEÓN DESDE LA CORTE/David Fernández
Propuestas para la comunidad más deseada
La precampaña electoral ya está lanzada de lleno. Tanto el PP como el PSOE preparan sus iniciativas para movilizar a su electorado ante las elecciones del 25 de mayo, que Aznar ha calificado como «las más difíciles» a las que se enfrenta desde 1996. Enfrente, los socialistas son conscientes de que se juegan buena parte del prestigio que parece haber adquirido su líder en unas votaciones que serán un termómetro decisivo ante el 2004. Por eso, en Ferraz no ocultan que Zapatero se «implicará personalmente, y mucho», en la campaña. Lo mismo que Aznar ha prometido a los suyos, a la vez que exigía a sus ministros que viajen por todo el país para explicar sus logros. Socialistas y populares coinciden en señalar Castilla y León como uno de sus objetivos prioritarios. Los socialistas sueñan con asaltar el gran bastión popular mientras el PP no quiere perder una comunidad emblema por partida doble: de ella salió Aznar y de ella procede Zapatero. Por eso las direcciones nacional y federal de ambos partidos siguen de cerca los preparativos de la campaña. De hecho, en el caso del PSOE, la implicación del secretario general es total; la ejecutiva federal dispone de encuestas que arrojan un resultado «bueno», y no es extraño que Zapatero converse con los candidatos (tanto en León como en Valladolid) para trasladarles su apoyo y orientar sus pasos. Algo parecido ocurre con el PP, al que Aznar apoyó en el noveno congreso autonómico, donde se estudió una ponencia que esboza el esquema general que seguirá su programa. En ella, bajo el título «Castilla y León en el siglo XXI. Nuevos retos. Nuevas políticas», los populares exponen cuáles son los ejes de su proyecto: «las personas, la identidad regional, el progreso, la familia, la calidad de vida y seguridad de los ciudadanos, la segunda descentralización y la proyección exterior de la comunidad». El equipo de Juan Vicente Herrera concede especial importancia al desarrollo de una identidad regional más fuerte en una nueva etapa en la que los símbolos de la comunidad sean más sentidos y asumidos por todos los ciudadanos como propios. Además, las propuestas para acercar la Administración al ciudadano y dotar de más competencias a los ayuntamientos, y el fomento de las nuevas tecnologías son algunas de las banderas centro-reformistas. El PP también anuncia la puesta en marcha de un Observatorio de la Inmigración en Castilla y León y la creación de un Centro Regional de Recursos de Educación Intercultural que, junto con las aulas de adaptación sociolingüística, facilite la integración de los niños extranjeros en las escuelas. El objetivo del pleno empleo queda fijado en el 2010, año en el que se pretende destinar un 3% del PIB a programas de investigación y desarrollo (I+D), que estarían acompañados de un Plan Estratégico de la Sociedad de la Información. Para el PSOE, que hace meses presentó un Plan Estratégico para Castilla y León, el principal objetivo es conseguir mayores cotas de convergencia con el resto del Estado y con Europa y hacer que la comunidad deje de ser considerada una región periférica y se sitúe entre las zonas más dinámicas del país. El camino: fomentar la implantación de las nuevas tecnologías, con la creación de una red pública que lleve accesos a Internet a todos los municipios de menos de 2.000 habitantes y consolidar una educación pública de calidad en todos los niveles, financiada con al menos el 5% del PIB. El PSOE apuesta por dotar a los ayuntamientos de más competencias educativas y culturales, por la gratuidad de los libros de texto, la creación de nuevos centros y la informatización. Estas medidas se completan con la creación de la Consejería de Cultura, que doblaría el presupuesto cultural, y el desarrollo de un plan de gestión cultural para recuperar y promocionar el patrimonio histórico de la comunidad. Vivienda y apoyo a los jóvenes Otra de las bases del programa que defenderá Ángel Villalba estará en la política de empleo para frenar la caída de población y convertir Castilla y León en una comunidad atractiva para los jóvenes a través de un plan de choque contra emigración y el establecimiento de incentivos económicos como la promoción de viviendas para jóvenes en propiedad o alquiler. Precisamente la política de vivienda (40.000 casas protegidas en cinco años) y un aumento del gasto social serán claves en el programa socialista, en el que destaca un plan de desarrollo del noroeste de la comunidad.