UGT y CC OO advierten una alarmante falta de medios en los ambulatorios distribuidos por la provincia
Los sindicatos reclaman al menos 20 facultativos más para los consultorios
Los sindicatos calculan que para ofrecer una cobertura sanitaria de calidad en la toda la provincia serían necesarios, al menos, 20 médicos y 1

En la imagen, una foto de archivo del centro de salud de Castrocalbón
La Unión General de Trabajadores calcula que la atención primaria provincial necesita 50 profesionales más - 20 plazas de médicos y 12 de enfermería- para mantener una cobertura sanitaria en condiciones de calidad. Carmen Amez, miembro de la UGT, denuncia que algunos centros de salud de la provincia tienen asignadas más de 2.000 cartillas cuando lo ideal serían 1.200, lo que da lugar a una «carencia de facultativos y de personal de enfemería alarmante», lo que incide en la calidad asistencial. «En muchos consultorios los médicos sólo pueden dedicar entre tres y cinco minutos a cada paciente y lo idial serían diez», apunta Amez, que insiste en que la reducción del tiempo de consulta afecta por igual a zonas urbanas y rurales. Infraestructura escasa Alberto del Pozo, médico y miembro de Comisiones Obreras, considera que existen zonas de salud «con personal y recursos precarios respecto a las necesidades de la población». En algunos centros de salud de las zonas más aisladas su infraestructura se encuentra «en condiciones patéticas», a juicio de del Pozo, «sin agua caliente ni calefacción» y con un instrumental médico «que se reduce a lo básico, lo que da lugar a que pasar consulta en estos centros «sea un eufemismo». A pesar de las carencias de estos dispensarios, su mantenimiento conlleva un coste añadido, según CCOO: desatender otros centros de salud más importantes donde la saturación es evidente. En muchos núcleos rurales se da la paradoja de que los pacientes aguardan a que llegue el facultativo para pedir recetas para luego tener que desplazarse a otras localidades para adquirirlas. Para del Pozo, la solución no es abrir consultorios allí donde hay un núcleo de población, sino crear una red de transporte de enfermos adecuada que evite detraer facultativos de zonas con más demanda. «No son tanto necesidades sanitarias como de servicios sociales», concluye del Pozo.