Diario de León

Villavante, la torre de Babel de las campanas

Trigésimo séptimo encuentro y primero con el toque manual como patrimonio mundial

León

Creado:

Actualizado:

Villavante renovó ayer su títutlo como capital de los campaneros. En el trigésimo encuentro organizado por esta localidad del Páramo leonés, el primero tras la declaración del toque manual de campanas como Patrimonio Mundial Inmaterial de la Unesco, se dieron cita especialistas en el arte del badajo de toda la provincia y de otras zonas de España.

La asociación Guays, presidida por Julián Villadangos, es la artífice de este encuentro nacional que hace del repique de campanas una seña de identidad de Villavante. Alrededor de cuarenta campaneros, muchos de ellos por primera vez, rememoraron con sus toques los sonidos ancestrales que servían de medio de comunicación a los pueblos para convocar concejos, hacenderas, llamar a fuego o a fiesta o anunciar la muerte de un vecino, También para cumplir rituales como el tente nube, en la madrugada del 31 de enero al 1 de febrero o el sentido din don que se tocaba cuando fallecía un niño. Toques que, como el de fuego o los de fiesta, tenían su versión particular en cada pueblo.

Los campaneros también lucieron los toques que ellos mismos han compuesto como si se tratara de canciones. Villavante fue ayer la torre de Babel de las campanas con campaneros que se estrenaron en el encuentro llegados de Santa Marina de Torre, Castrillo de San Pelayo y Fresno de la Vega. El pueblo vibró con los bronces, disfrutó de los bailes regionales que exhibió el grupo Surcos del Órbigo y remató la fiesta con el tradicional guiso de patatas con carne y marisco para el que se mondaron más de 100 kilos y se sirvieron unas 200 raciones. Los bailes a cargo de Janice Vidal pusieron la nota musical una vez que el campanario quedó en silencio tras una tarde atronadora que se escuchó en toda la contorna.

«Hay que tener mucha ilusión para seguir con el encuentro», señaló Julián Villadangos. Tras la pandemia, el encuentro ha mermado su concurrencia aunque en el lado positivo hay que anotar a los jóvenes que se han aficionado y aprenden el arte del badajo para que no se pierda la tradición. Todos fueron obsequiados con un recuerdo por su participación.

tracking