La milagrosa Virgen de Celada, inicio y final
El traslado de la talla a San Roque marca el arranque festivo y su regreso el colofón el día 5

Como es tradición, la imagen mariana con su hijo con gesto de bendecir, sale mañana a hombros de la ermita hasta la iglesia de San Roque. DL
Con su túnica granate, su capa azul y el niño en la rodilla izquierda, la Señora de La Robla, la Virgen de Celada, sale mañana a hombros de la ermita que la cobija durante el año y la ofrece un fantástico retablo herreriano para descansar en un templo románico situado a la sombra de ‘la Térmica’. Y lo hará por la tarde, al filo de las seis, media hora después de la misa, acompañada por el grupo de Danzas ConRobla en su camino a la iglesia parroquial de la localidad. Un viaje que se remata con la ofrenda floral en la iglesia de San Roque (18.30 horas).
La Celadina, como se la conoce cariñosamente en la zona por su tamaño, esa peculiar Virgen Trono que sirve de asiento a un Jesús en actitud de bendecir, fue confeccionada por manos anónimas en el siglo XIII. Cuentan que es milagrosa porque cuando se entabló una dura pelea entre moros y cristianos a los pies del Castillo de Alba durante la Reconquista insufló airea ganador a las huestes locales.
Los musulmanes eran superiores en número y en guarnición militar. Por eso estaban a punto de aniquilar a los resistentes cristianos, que al verse en el aprieto, invocaron a la Santísima Virgen María, que respondió e inspiró una celada (emboscada) mortal, además de infundir ánimo guerrero para acabar con el enemigo sarraceno.
Cuenta la leyenda que se ocultaron y por sorpresa se lanzarán sobre los invasores doblegándoles. En agradecimiento a la intercesión divina, sobre el lugar de la victoria las gentes del lugar erigieron el templo en honor a la Virgen que apellidaron para rememorar los hechos ‘de Celada’.
Y el 5 de agosto, día grande y festividad de Nuestra Señora de las Nieves, la Virgen de Celada regresa desde la iglesia de San Roque a su ermita a las 11.30 horas donde se celebra una misa y se celebra una gran romería que reúne a gente devota de esta advocación, veraneantes y turistas. De hecho, a las 12.30 es tradición presentar la Revista Alboral realizada por los propios roblanos y a las 12.45 horas celebrar la Celadina con un vino español.
Para los que se acerquen por primera vez a esta celebración, es curioso el simbolismo de la virgen policromada, que exhibe en una mano una manzana evocando los peligros terrenales y la salvación mariana.