El cierre de LAR deja sin recogida a ganaderías de Babia y Omaña
Las organizaciones agrarias piden que se involucren la Junta y la Diputación
Editorial | Salvación también a la industria agraria

Vacas pastando en un prado de Babia. MARCIANO PÉREZ
La cooperativa lechera LAR, de Veguellina de Órbigo, está en concurso de acreedores y ya no recogerá leche en Babia y Omaña.
La organización agraria Asaja León ha exigido a la Junta y a la Diputación de León que adopten medidas excepcionales para evitar que a partir de este martes se abandone la última ruta de recogida de leche de vaca en zona de montaña en la provincia, dejando a los ganaderos sin recogida y teniendo que abandonar su profesión.
Asaja ha informado en una nota de prensa de que se trata de una ruta de recogida de leche por las comarcas de Omaña y Babia, que hacía la cooperativa LAR, que se encuentra en situación concursal y ha anunciado que a partir de hoy cesa en la actividad.
Ugal reclama a la Junta que busque una solución
una solución al anuncio de cese de actividad de recogida de leche por parte de la cooperativa LAR a los ganaderos de la montaña leonesa.
"Estamos hablando de que la leche LAR es de origen cien por cien leonés, y lleva como marca en los lineales de tiendas y supermercados desde el año 2010, por lo que la Junta debe
demostrar con hechos que apuesta por defender el producto local, de cercanía y de valor añadido para el territorio rural", señala Ugal en un comunicado, en el que añade que "queremos y exigimos una respuesta del Gobierno regional para los ganaderos afectados de las zonas de Omaña y Babia, que se verán afectados por la decisión unilateral de dejar sin recoger un producto perecedero como es la leche".
"Lo único que sabemos a ciencia cierta es que se abandona la recogida de leche de vacuno, y a las pocas explotaciones lácteas leonesas que quedan en esta zona de la provincia, con grandes inversiones realizadas en su día que aún no han amortizado, se les deja al pie de los caballos sentenciándolas a muerte si el Gobierno no hace nada al respecto", añade Ugal, que urge a la Junta de Castilla y León que se involucre directamente, "tal y como ha hecho años atrás en otras zonas de la región, y como lo
han hecho incluso otros gobiernos autonómicos en situaciones similares".
El sindicato agrario ha explicado que el problema para encontrar otros compradores radica en que los costes de recogida son inasumibles, debido a la distancia, a la orografía, y a que el volumen de leche se ha ido reduciendo, y no a que no haya demanda, como ha ocurrido en otras ocasiones.
Los ganaderos de estas comarcas de alta montaña han mantenido su actividad con "un gran sacrificio personal", por la dureza de la profesión donde es difícil la mecanización, por el minifundismo, y por los mayores costes en todas las inversiones y los insumos que se emplean en una ganadería.
"Han resistido como campeones, han tenido mucho mérito, pero nadie se lo ha agradecido ni nadie le ha pagado el esfuerzo que han hecho, porque para quién trabaja no suele haber ayudas", ha lamentado la organización agraria.
Antes esta situación, Asaja ha considerado que, tanto la Junta como la Diputación, deben involucrarse con este problema para darle una solución e impidiendo que mañana miércoles los ganaderos tengan que tirar la leche.
A juicio del sindicato, la Junta debe de articular una ayuda dirigida a la producción de leche en zonas de montaña, también de ovino y caprino, al margen de las que establece la PAC; y la Diputación debe de articular una subvención directa, a los ganaderos o a las industrias lácteas, por los costes de la recogida.
Con estas dos medidas, se solventaría el problema, "aunque no son suficientes para garantizar un relevo generacional en este tipo de explotaciones".
Al respecto, Asaja ha pedido al delegado de la Junta de Castilla y León, Eduardo Diego, que convoque con carácter urgente una reunión, a la que asista la Diputación y los ayuntamientos en los que se encuentran estos ganaderos afectados, para dar una respuesta inmediata que sea satisfactoria.