Diario de León

La Fiscalía pide 20 años de cárcel para los dos por asesinar «brutalmente» a una joven de 20 años

Los acusados del crimen de Cembranos encaran el juicio acusándose de la autoría

La defensa de él alega que fue «una pelea entre prostitutas» y la de ella la presenta como «otra víctima»

A la izquierda, la acusada, junto al letrado García Montes, su ayudante, y el otro acusado. ramiro

A la izquierda, la acusada, junto al letrado García Montes, su ayudante, y el otro acusado. ramiro

María Carnero
León

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La Audiencia Provincial de León acoge desde ayer el juicio por la muerte de una joven prostituta de 20 años en un chalé de Cembranos, en marzo de 2021, a manos, presuntamente de un hombre y una mujer, que en ese momento eran paraje sentimental.

Para los dos acusados, la Fiscalía pide una pena de 20 años de cárcel por asesinato al considerar que los dos acabaron con la vida joven de origen paraguayo de una manera «brutal», y plenamente «consciente», a pesar de los intentos de la víctima «por huir del chalé donde fue llevada la fuerza».

Los dos abogados de la defensa tratarán de demostrar hasta el viernes que sus representados no fueron los autores ni los inductores del crimen, ya que desde el principio, tanto el hombre, perteneciente a una conocida familia de industriales de León, como la mujer, que por entonces era su pareja y que ejercía la prostitución, al igual que la víctima, han tratado de inculparse mutuamente.

Marcos García Montes, el mediático y famoso abogado del acusado, defiende que su cliente «ni interviene en la desgraciada muerte de la mujer fallecida, ni es parte activa ni es inductor del crimen, y que incluso trató de evitarlo sin éxito». El letrado, que defenderá un veredicto de absolución para conseguir la libre absolución de su defendido, ha calificado este caso como «un tema entre dos chicas por un problema de trabajo, ajeno a mi defendido, y en el que se ha visto involucrado por frecuentar este tipo de establecimientos de prostitución».

Por su parte, Javier Chamorro, el abogado del turno de oficio que defiende a la otra acusada, explicó que su defendida, «no cometió el crimen» y que lo que no puede ocurrir es que «para reparar una injusticia se cometa otra, que es condenar a esta mujer que ha tenido una vida muy difícil». El abogado defiende que la acusada «estaba ese día en el lugar donde no debía, y que nada tuvo que ver con los hechos, algo que nos puede pasar a todos», y concluyó que su defendida es «inocente hasta que no se demuestre lo contrario». Reconoce que tuvo una pelea con la víctima, «pero no la mató tal y como demostrarán las pruebas», y aseguró que no es la víctima la que intenta huir de la casa, «sino que son las dos las que quieren marcharse de allí». Defiende que hay pruebas de que ella no fue la que asfixió a la joven, y que se verán en el juicio.

Intención y dolo

Por su parte, Iñaki Sevilla Gallo, el abogado de la acusación particular que defiende la víctima destacó que la joven apareció atada con cinta de embalaje en la cara y cubierta por un cubrecama. «Murió por asfixia», recalcó. El letrado afirma que los acusados tenían «intención de matar a la víctima con dolo» y que su confesado consumo de estupefacientes «no justifica lo que le hicieron a la víctima, como la dejaron». Reitera que ambos eran conscientes de lo que se proponían por la forma en que se manipuló el cuerpo, «propio de dos personas que sabían perfectamente lo que estaban haciendo», y de esconder el cuerpo. «Sabían lo que hacían», y concluye que «ambos son los responsables que una niña de 20 años hoy esté muerta», sentenció.

Las defensas tratarán de pedir eximentes por actuar bajo los efectos del alcohol y la cocaína pero la fiscal insiste: «Sabían lo que hacían»

Los acusados prestarán declaración al final del juicio 

Los dos acusados prestarán declaración al final del juicio, previsiblemente antes del viernes, a petición de los abogados de la defensa. Hasta ahora, los juicios con jurado popular comenzaban con la declaración de los acusados y continuaban con la de los principales testigos y las pruebas periciales. Según el abogado, Marcos García Montes, «es mucho más lógico que declaren al final para poder rebatir las pruebas que se hayan practicado, además así lo recoge la ley de eficiencia procesal, lo otro era un disparate». Además, los acusados se sientan con sus letrados, también para facilitar la comunicación de sus defensas, y comentar las pruebas. 

«Atada, torturada y asfixiada»

La fiscal del juicio ha indicado que el acusado estuvo en el club de alterne donde trabajaba la víctima junto a su pareja y la llevaron a su casa donde ambos la golpearon y la provocaron múltiples lesiones que le ocasionaron la muerte. «Lo que se va a demostrar estos días es que la joven después de pasar la noche con los acusados intenta marcharse, llegó a llamar a un taxi, al 112, y que incluso hizo saltar la alarma al tratar de huir, pero discuten, la retienen en contra de su voluntad, la atan, la torturan y la terminan matando por asfixia, por eso pedimos que se juzgue este caso como asesinato». La fiscal recuerda al jurado que tengan presente que la víctima. «Era un joven de 20 años, asesinada brutalmente por dos personas y que ahora no se puede defender, por lo que serán los testigos y las pruebas que se obtengan de su cuerpo y de la escena del crimen los nos indiquen lo que ha pasado». La fiscal insiste en que a pesar de que la defensa alega que los acusados estaban bajo los efectos del alcohol y la cocaína «no se puede aplicar aquí eximente alguno», ya que según las pruebas realizadas por los forenses, «eran plenamente conscientes de lo que hacían y dueños de sus actos».

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