Deberán acompañar una o dos fotografías de la misma para mejorar la trazabilidad
Los cazadores registrarán las piezas de caza mayor abatidas en una app
«Sólo hay que encenderlo cuando se va a precintar al animal», indica la Administración

Coto de caza en la provincia
Los cazadores de Castilla y León deberán registrar las piezas de caza mayor abatidas en una app de móvil antes de moverlas o de independizar el trofeo del resto del animal; y deberán acompañar una o dos fotografías de la misma, según las especificaciones contenidas en la aplicación, con el objetivo de su control telemático, precinto y trazabilidad. Los monteros, organizadores de cacerías colectivas y los titulares cinegéticos proporcionarán los datos al sistema de control mediante las aplicaciones facilitadas por la Consejería de Medio Ambiente, que facilitará la documentación y manuales de formación para el uso de estas aplicaciones. Adicionalmente, para determinadas especies cinegéticas podrá exigirse la remisión de datos biológicos o biométricos que se consideren de interés para la investigación aplicada en materia cinegética.
El director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, explica a Ical que el sistema de control facilitará a los titulares cinegéticos un código único de trazabilidad, en número coincidente con el cupo anual de capturas contemplado en el plan cinegético. Los titulares o sus representantes podrán autorizar a los cazadores en su coto de caza desde la aplicación, denominada CAPTURCYL, disponible para dispositivos móviles con sistemas operativos Android e iOS. También existe otro sistema de acceso, a través de la web https://www.capturascotos.app/.
De este modo, el cazador, previamente a comenzar la acción de caza, deberá activar el código único de trazabilidad proporcionado por el titular cinegético mediante esta aplicación, un paso que «sustituye la necesidad de llevar en formato papel la autorización escrita del titular cinegético a favor del cazador», tal y como concreta Arranz. Sin embargo, este procedimiento, que se lleva a cabo «de forma gradual», da también la opción a aquellos que «tienen más dificultades para el uso de las nuevas tecnologías, que lo podrán hacer en papel», como hasta ahora y como alternativa al digital. «Con papel es más engorroso porque obliga a imprimirlo por parte del coto. Vamos a empezar poco a poco. No nos hemos planteado a qué horizonte se obligará a hacer a todo el mundo de forma digital. Veremos cómo funciona porque no queremos que nadie se vea perjudicado por ello», justifica el director general.
La Junta entiende que los cambios «siempre generan inquietud» e indica que para los jabalíes no harán falta fotografías.