Un viaje como los de antes
El valenciano Salvador Soriano recorre España con un carro, dos mulas y una yegua

Salvador Soriano a su paso por Villablino.
Pensar en viajar, actualmente es una tarea fácil y es que, con las vías de comunicación y los medios de transporte actuales, todo se lleva bien. Sin embargo, no siempre es así y hay personas que cuando piensan en viajar, lo hacen a la vieja usanza, con carruaje y equinos, como Salvador Soriano, vecino del pueblo valenciano de Atzeneta de Albaida, acompañado por sus dos mulas, Polvorilla y Miel, junto con su yegua Pepa.
Este hombre partió el 9 de noviembre de Valencia «con la idea de conocer el norte de España» durante la primavera y verano, para una vez llegado el otoño «regresar al punto de origen». En todo este tiempo, ya ha pasado por distintos lugares como Cuenca, Burgos, Cantabria, Asturias, Galicia y León, concretamente en estos días se encontraba en la comarca de Laciana, no dejando indiferente a nadie que lo veía y es que no es habitual ver este vehículo por las vías. En su carro lleva lo necesario para la supervivencia, tanto de él como de sus animales «llevo cocina de gas y una de leña, así como alimento para mí y mis animales», además recordó que su filosofía de vida es «mantener el bienestar animal», teniendo en cuenta que no quiere viajar en verano debido a las altas temperaturas y por lo tanto se quedará en la zona norte de España, retomando su viaje hacia Valencia en el otoño, con intención de llegar a Valencia en el mes de noviembre y volver a su vida habitual.
Respecto a los kilómetros que hace cada día, Salvador Soriano explica que depende de las zonas, si recorre puertos pues alrededor de 15 a 20 kilómetros, si son áreas más llanas, puede llegar de los 25 a los 30 kilómetros.
La decisión para embarcarse en esta aventura, según explica este carretero viene motivada por dos circunstancias, por una parte como un «reto personal» y por otra, el poder disfrutar de un año sabático. Este hombre, muy familiarizado con las carretas, ya que su abuelo tenía una, no es la primera vez que hace este tipo de viajes, y es que hace años, ya había viajado por el norte de España con su hijo, «fue un viaje familiar» si bien ahora lo hace en solitario «es un encuentro personal» matizó.
Respecto a la acogida durante su recorrido, Salvador Soriano la califica como buena «a la gente le hace gracia ver algo diferente», incluso hay personas que recuerdan momentos de sus antepasados, «me dicen mi abuela tenía un carro o mi hermano nació en uno de ellos» sentenció.