Diario de León

ROBERTO ROBLES. Director general de Lactiber

Roberto Robles, director general de Lactiber: «Queremos seguir creciendo sin perder nuestras raíces»

Lactiber cumple 55 años en León con un modelo de negocio eficiente y comprometido con el territorio, basado en la innovación y en una alianza sólida con los ganaderos para compartir objetivos. La relación con Mercadona ha marcado un hito en su evolución

Roberto Robles, director general de Lactiber

Roberto Robles, director general de LactiberDL

Maite Rabanillo
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León

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—Lactiber lleva más de 50 años siendo una de las principales industrias lácteas de León. ¿Cuáles son los grandes hitos de la empresa durante este periodo?

—Cumplimos más de medio siglo desde que comenzáramos nuestra actividad en 1970 en Trobajo del Cerecedo, bajo el nombre de Lecherías del Noroeste. En las distintas etapas de su historia la empresa ha vivido una profunda transformación tecnológica, organizativa y comercial. Entre los hitos más significativos se encuentra la incorporación de procesos pioneros como la ultra-pasteurización, el envasado en brik, la informatización de la recogida de leche o la diversificación hacia productos como batidos, natas o leche con omega 3, siendo en muchos casos una de las primeras industrias en desarrollarlos a nivel nacional. Desde 2007, bajo el nombre de Lactiber León y con la alianza con Mercadona, hemos consolidado un modelo de negocio estable, eficiente y comprometido con la excelencia, apoyado en un equipo humano altamente cualificado, en una red de ganaderos profesionales y en unas instalaciones punteras en continuo crecimiento.

—La compañía ha sabido sostenerse como un pilar del sector agroalimentario leonés a pesar de los diferentes contextos de crisis que ha experimentado el sector y de que precisamente la industria de transformación es uno de los déficits que hay en la provincia. ¿Cuál es su impacto económico en León?

—Somos uno de los grandes motores económicos de la provincia, no solo por el empleo directo que generamos —más de 150 puestos de trabajo estables y de calidad— sino también por el enorme efecto tractor que tenemos sobre el conjunto del sector agroalimentario leonés y castellano y leonés. Nuestra actividad contribuye al sostenimiento de más de 80 ganaderías familiares de vacuno de leche. A ello se suma una red de proveedores locales vinculados al entorno más cercano. Además, en los últimos años hemos invertido más de 30 millones de euros en modernización de las instalaciones. Somos la prueba de que la transformación agroalimentaria de calidad puede y debe hacerse desde el territorio, generando valor añadido en origen y contribuyendo al desarrollo social y económico de toda la comunidad.

—Actualmente es proveedor de Mercadona en productos lácteos. ¿Cómo funciona este sistema y qué impacto ha tenido en la evolución de la empresa?

—La relación con Mercadona ha sido clave en nuestra evolución. Se trata de una colaboración estable, en la que ambos compartimos una visión centrada en la satisfacción del consumidor, la seguridad alimentaria y la eficiencia. Gracias a esto, hemos podido planificar a largo plazo, invertir en tecnología, automatizar procesos y duplicar nuestra capacidad de producción en apenas una década. La leche va a los lineales de Mercadona con la garantía de un origen controlado, una materia prima excelente y unos estándares de calidad muy exigentes. Esta estabilidad ha permitido también a las ganaderías crecer, profesionalizarse e innovar. Además, esta alianza ha dado lugar al desarrollo de nuevos productos como los lácteos ricos en proteínas, los batidos funcionales o la leche evaporada, todos ellos fruto de un esfuerzo conjunto por escuchar al consumidor y ofrecerle soluciones que se adapten a sus necesidades. En definitiva, el trabajo con Mercadona nos ha hecho ser más competitivos, más innovadores y más sostenibles.

—La industria láctea y el sector ganadero se necesitan mutuamente, pero sus relaciones no siempre han sido fluidas. ¿Cuáles son las claves para mantener este vínculo en buenas condiciones?

— Somos muy conscientes de que no hay industria láctea sin ganaderos. La relación entre ambos debe ser una alianza sólida y de largo recorrido basada en el respeto mutuo, la comunicación constante y el compromiso compartido. En los últimos años hemos dado un paso muy importante para transformar este vínculo, construyendo una relación mucho más cercana, profesionalizada y equilibrada. Apostamos por eliminar intermediarios, trabajando directamente con los ganaderos, escuchando sus necesidades y ofreciéndoles estabilidad, condiciones justas y pagos puntuales. Tenemos un departamento técnico específico que acompaña a las ganaderías en su día a día, no solo desde un punto de vista de control de calidad sino también ayudándoles a mejorar la eficiencia, el bienestar animal y el cumplimiento de normativas cada vez más exigentes. Hemos conseguido que ganaderos e industria trabajemos codo con codo, compartiendo objetivos y avanzando juntos, lo que ha generado una red sólida, profesional y comprometida, en la que el orgullo de pertenencia es mutuo y en la que todos los eslabones de la cadena aportan valor y se sienten parte de un mismo proyecto. Ese es uno de nuestros mayores logros y uno de los pilares sobre los que seguiremos construyendo el futuro.

—¿Qué expectativas de futuro tiene Lactiber?

—Nuestro futuro pasa por seguir creciendo sin perder nuestras raíces. Queremos consolidarnos como una de las industrias lácteas de referencia en España. La inversión continua en tecnología, formación y mejora de procesos es clave, pero aún lo es más seguir estando cerca de los consumidores, los ganaderos y los trabajadores, sin ellos este proyecto no existiría y con ellos es la diferencia entre la vida y la muerte. Queremos avanzar hacia un modelo cada vez más eficiente desde el punto de vista energético y medioambiental, minimizando nuestra huella y apostando por la economía circular. También queremos seguir desarrollando nuevos productos que respondan a las nuevas tendencias de consumo, como los alimentos funcionales, los productos proteicos o las soluciones para intolerancias. Pero, sobre todo, queremos seguir siendo una empresa de León, comprometida con su territorio.

—¿Cómo se traduce este compromiso a nivel social?

—Estamos profundamente vinculados con nuestro entorno, no solo como industria sino como agente social activo. Por eso, además de generar empleo y dinamizar la economía, también apostamos por crear valor social. Nos implicamos en la formación continua, promovemos la igualdad de oportunidades, fomentamos el talento joven y apostamos por el liderazgo responsable. Apoyamos iniciativas sociales, culturales y deportivas en la provincia, y colaboramos con instituciones educativas y recibimos cada año a colegios, universidades y representantes institucionales para mostrar cómo se produce la leche que consumen miles de hogares. Somos una empresa comprometida con la sociedad, garantizando el suministro sin fallos y cuidando al máximo a nuestros trabajadores. Para nosotros, ser una empresa líder no es solo producir bien, sino también influir positivamente en nuestro entorno. Y en una provincia como León, eso significa ser parte del tejido social, formar parte de la identidad de nuestra tierra y contribuir al orgullo de una comunidad que tiene en el sector agroalimentario una de sus grandes fortalezas.

«Somos la prueba de que la transformación agroalimentaria de calidad puede y debe hacerse desde el territorio»

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