Un 10% de la superficie dedicada al lúpulo en León quedará sin cultivar
Hopsteiner obliga a los agricultores a arrancar el 80% sus plantas e invertir una variedad nueva
Editorial | La ruina sobrevuela el cultivo del lúpulo

Durante estos días se están entutorando las parcelas para que trepen los brotes.
Uno de los cultivos más emblemáticos y estratégicos de la provincia de León atraviesa momentos de incertidumbre. La tensa relación entre los productores, ubicados en su mayoría en la comarca del Órbigo, con su comercializadora, la compañía norteamericana Hopsteiner, por las cada vez más leoninas condiciones que impone para comprarles la producción, está provocando que esta campaña muchos agricultores dejen sus fincas sin cultivar.
Todo comenzó después de que el año pasado finalizara el contrato que los productores que tenían suscrito con Hopsteiner a través de la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Lúpulos de León desde 2017 y con el que tenían garantizada el cien por cien de la compra de su producción a los cerca de 120 socios de la agrupación. Ahora, tanto la negociación de los precios como las cantidades de compra se hacen de manera individual con cada uno de los socios lo que ha llenado de incertidumbre el futuro de un cultivo que tiene en la provincia de León el 90 por ciento de la producción nacional. Aparte de no tener ahora garantizada la compra de la totalidad de su producción, los agricultores tienen además que cumplir con las exigencias de la comercializadora que les obliga a arrancar el 80 por ciento de las plantas de la variedad mayoritaria en la provincia, la nugget, por otra patentada por ellos, la helios, y de la casi no hay estudios sobre su adaptación y rendimientos en el terreno de la zona. Esto supone además que los agricultores que se plieguen a esta nueva exigencia deberán hacer una importante inversión en arrancar las plantas que tienen en estos momentos y adquirir esta nueva, sin que el precio se vea, en principio incrementado. Además, la planta no empezará a ser productiva por lo menos hasta dentro de dos años, por lo que durante ese tiempo se quedarán sin ingresos. Esta situación ha hecho que muchos agricultores tiren la toalla y no cultiven sus parcelas, que estos momentos ya están en plena fase de cultivo, con entutorando los brotes. De las 543 hectáreas dedicadas a este cultivo, unas cincuenta, algo menos del diez por ciento, quedarán sin trabajar. La nugget es una variedad amarga introducida en los años noventa y que está presenta en casi el 80% de la superficie. La helios, también amarga, solo se ha cultivado en León de manera experimental. Los lupuleros afirman tener hasta el momento poca información sobre esta nueva variedad que se está imponiendo. Lo que sí se sabe es que en principio ofrece una mayor resistencia a las plagas y a los hongos, como el oídio, que en campañas anteriores han acarreado importantes pérdidas.