Mayoría de edad para la DO León
El último día de la feria, la DO León celebrará sus 18 años de historia. Aquella denominación Tierra de León de 2007 ha dado paso a un símbolo vinícola con mucha garra y distinción

La DO ofrece tintos, blancos y rosados.
abigail calvo | León
La Denominación de Origen León nació de la voluntad de unión de viticultores y elaboradores de tres zonas de producción vitivinícola del sur y sureste de la provincia de León y norte de Valladolid para potenciar el sector. El primer paso fue la creación de la Asociación de Vinos de Calidad de Tierras de León, con viticultores de Valdevimbre, Los Oteros y la Ribera del Cea. El 27 de julio de 2007, esta asociación alcanzó la certificación como Denominación de Origen Tierra de León y ya en 2018 adoptó una mención menos confusa y sencilla: Denominación de Origen León.
En estos años, la DO León se ha distinguido por establecer dos objetivos fundamentales: el control de calidad en todo el proceso, desde la viña hasta la expedición y la comercialización del producto, y la protección y promoción de la marca como garantía de esa calidad. Todo ello bajo el amparo del Pliego de Condiciones y el Reglamento que tutela y vigila el Consejo Regulador.
La DO León, es territorialmente, la denominación de origen más extensa de Castilla y León, con 3.317 kilómetros cuadrados, repartidos en 69 municipios en el sur-sureste de la provincia de León y 19 en el norte de Valladolid. Un extenso territorio pero muy poco productivo por las limitaciones del propio reglamento y por el hecho de que el viñedo, de muy bajo rendimiento por el carácter de las variedades y la pobreza del suelo, sólo ocupa las mayores altitudes entre las vegas de los ríos que vertebran la provincia y vierten al Duero. Se trata de páramos elevados entre las vegas de esos ríos, sobre una altitud media de 800 metros, que incluso llegan a alcanzar los 935 en el extremo más occidental de la zona de producción.
Valor social
Pero el vino y la DO León van más allá de ser meros productores y avales de su calidad. El efecto de la vitivinicultura en el sur de la provincia de León tiene un marcado carácter social, sobre todo en un territorio muy afectado por la despoblación y el envejecimiento, ya que en muchos casos y en algunas poblaciones, las bodegas constituyen la única actividad laboral generadora de empleo y riqueza, contribuyendo al mantenimiento de la población.