Diario de León

Miedo y rabia en un caldeado ambiente

La angustia va calando entre los desalojados. Se quejan de que los medios no son suficientes para extinguir el fuego. Los vídeos circulan entre los grupos de whatsapp a donde llega la actualidad del boca a boca. Las llamas no se veían este miércoles por la mañana pero estaban y seguían avanzando.

Voluntarios preparan comida y bebida para los realojados en el polideportivo de La Bañeza.

Voluntarios preparan comida y bebida para los realojados en el polideportivo de La Bañeza.ángelopez

Ana Gil
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Es una mezcla entre desesperación y miedo lo que se vive estos días en las zonas afectadas por el incendio de la Valdería que este martes ya había sacado de sus casas a más de 5.000 personas de cerca de una treintena de localidades. Desesperación por lo que está sucediendo y miedo por lo que vendrá. Y rabia porque también ha calado en el sentir general de los afectados la idea de que no se está haciendo lo suficiente para atajar las llamas y que si la situación no es todavía peor es gracias a los vecinos que están luchando para tratar de contener el incendio que no da tregua en esta parte de la provincia.

El polideportivo de La Bañeza seguía siendo refugio este miércoles para cientos de personas que han sido desalojadas de sus casas por el humo y por las llamas, que ya han entrado en algunos pueblos y quemado casas y naves. Dos días de estancia en las instalaciones municipales que empiezan a pasar factura porque aseguran que las noticias llegan a cuentagotas a la espera de poder volver a casa. Y lo que va llegando tampoco es alentador.

El alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, se dirigió a los afectados con un mensaje de calma: «Les pido paciencia porque son momentos muy complicados». Agradeció la labor de los efectivos que luchan contra el incendio y recomendó a los presentes seguir en el polideportivo: «Estamos aquí para ayudarles». El Ayuntamiento bañezano sigue habilitando espacios para dar cobijo a los desalojados y el regidor quiso dejar claro un mensaje: «No estamos desbordados, estamos volcados en ayudar». Eso sí, hizo un llamamiento a la prudencia y recordó que hay un coordinador municipal y otro de Cruz Roja para las labores voluntarias y que es a ellos a quien hay que dirigirse.

Chema, el panadero de Castrocalbón, tampoco ha podido trabajar hoy. La Guardia Civil ha cortado el acceso al pueblo por carretera. Allí se han quemado casas en lo que se conoce como El Barrio y en Felechales las llamas han alcanzado las escuelas, un restaurante y alguna casas, según se comenta. «La cosa está peor que ayer», se escucha en los corrillos, en los que no faltan testimonios que ponen los pelos de punta. «Mi marido tiene 70 años y no ha querido salir de San Esteban de Nogales, se ha quedado para ayudar», relata una vecina con lágrimas en los ojos.

La gente pasa el rato con una preocupación creciente de fondo. «La noche la hemos llevado bien a ratos. Aquí estamos muy bien atendidos, pero las noticias que nos llegan no son buenas», relata ua vecina de Quintanilla de Flórez. «Nos han dicho que Tabuyuelo se ha quemado entero, dos casas en Quintana y pastizales y monte a un kilómetro de nuestro pueblo».

A la salida de La Bañeza, un puesto de mando de la UME trabaja con planos para organizar el trabajo.

En Astorga, el seminario se ha convertido también en refugio para los desalojados el martes por la tarde-noche en los pueblos de alrededor. José Luis Nieto, el alcalde, se afana en que todo esté listo para atender a los que han llegado hasta aquí en las últimas horas y también a los albergues, residencias de mayores y el cuartel del ejército. «No sabemos nada de nadie, aquí todo lo estamos haciendo entre el Ayuntamiento y los voluntarios. Esto está muy complicado porque el incendio es inmenso», explica. Aquí también ha calado el nerviosismo y las ganas de saber qué está pasando a pie del fuego.

tracking