Diario de León

Lana leonesa para sobrevivir en lo salvaje

Las mantas del Val viajan por el mundo de la mano de los ‘bushcafters’, los nuevos aventureros de los entornos naturales

Ovejas merinas.

Ovejas merinas.dl

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Se llama bushcraft y es una técnica que consiste en sobrevivir en medio de la naturaleza prácticamente con lo puesto. Conviene ir bien preparado, eso sí, para hacer frente a los desafíos que puedan surgir porque cuando el entorno es salvaje nunca se sabe.

Se trata de comer lo que pilles, beber lo que puedas y buscarte la vida para dormir lo más cómodo posible porque las comodidades son las justas. De esta forma, lo que se trata es de adquirir habilidades para llevar esta aventura a otro nivel.

Quienes practican bushcraft saben cómo fabricarse una cuerda o elaborar una herramienta afilada con los recursos naturales que tienen a su alrededor.

Los ‘bushcrafters' van bien preparados y se proveen de materiales de gran calidad porque, ahora más que nunca, más vale poco y bueno. Viajan ligero y con el mínimo equipaje: calcetines, chubasquero, linterna, tienda, sudadera, manta… Y es aquí donde entra la lana del Val de San Lorenzo.

Su calidad la ha situado en lo más alto cuando se busca buena materia prima natural y por eso las mantas que ofrecen dos empresas españolas de bushcraft se elaboran en el Val, donde la calidad y la artesanía se entremezclan de una forma casi única para ofrecer un producto que ha conquistado, entre otros, a los grandes aventureros por su capacidad de guardar el calor y transpirar al mismo tiempo.

Así lo cuenta Miguel Cordero, de Paños de Lana, la empresa que provee desde este pueblo maragato a dos de las compañías españolas que venden todo lo necesario para este tipo de aventura de supervivencia.

Muchas cualidades

Mantas de pura lana merina ‘made in Spain’, como reza en la descripción en la que se añade que son «suaves, libres de olores, biodegradables y resistentes al fuego» en comparación con otros tejidos.

Este accesorio llegado «desde el corazón del Val de San Lorenzo, tierra de lana» tiene cualidades que lo hacen único: «Su suavidad y calidez te hacen pensar que descansas dentro de una nube. Lo mejor de esta manta es que está tejida con 100% lana merino procedente de ovejas autóctonas. Esta fibra natural neutraliza olores, ayuda a regular la temperatura corporal ya sea verano o invierno, y es ultra duradera», explican en Basque Bushcraft.

Las mantas del Val rezuman tradición mientras se adaptan a las demandas de los tiempos modernos y los aventureros más intrépidos. Esta es una de claves para que la artesanía sobreviva en la actualidad: entrelazarse con lo que demanda el consumidor hoy en día, sin perder el buen hacer y las costumbres que lo hacen especial y único. Y esto lo ha conseguido Miguel Cordero, de Paños de Lana, que ha consegudio casar una cosa y sin perder la otra y por eso el género que fabrica en el Val de San Lorenzo traspasa, con mucho, las fronteras de la provincia. Saberes ancestrales para los nuevos tiempos.

La lana artesana ya no pica y tampoco pesa como antes

De la lana auténtica se dice que puede resultar incómoda porque pica y que sus mantas pesan. Es algo que ocurría antes pero que se ha ido subsanando. La lana de ahora ya no pica ni pesa, según explica Miguel Cordero, de Paños de Lana, una de las firmas de Val de San Lorenzo que continúan enlazando artesanía y materia prima. Asegura que antes «se metía de todo en las mantas», pero se ha pasado de utilizar lana de churra a lana de merina, lo que ha permitido quitarle peso y hacer que resulten más agradables al tacto. También han cambiado las demandas del consumidor que antes prefería el peso para combartir el frío.
tracking