La voz de sor Marta cala hacia la misión religiosa en Sahagún
Concluye la iniciativa de las monjas benedictinas para sembrar la llamada de acercarse a Dios

Sor Marta, en el convento de Sahagún.
A sor Marta se la conoce también como ‘la monja youtuber’ porque sus mensajes calan bien en las redes sociales. Traslada a quienes la siguen un contenido religioso pero más mundano y accesible para todos. Esta peculiar forma de comunicarse le ha servido para llegar a más gente y conectar (nunca mejor dicho) con los jóvenes que se mueven en Internet. Ahí, en la red, difunde la importancia de llevar una vida religiosa y desentraña cómo es la vida de una monja como ella en el monasterio de Santa Cruz de Sahagún de las hermanas benedictinas.
Tiene más de 600 vídeos en Youtube y supera los 78.000 seguidores, mientras que en Instagram estos alcanzan los 121.000. Y subiendo. En sus cuentas ha querido dejar claro que «las monjas no somos raras, aburrida u oscuras» y que la vocación esconde tesoros que merecen ser conocidos.
Sus vídeos tienen alma y por eso llegan. En uno de ellos, compartido el pasado mes de abril, hacía un llamamiento para todas aquellas mujeres que «quisieran acercarse a Dios sin morir en el intento» con una propuesta revolucionaria: entrar en el monasterio de Sahagún para probar, en primera persona, cómo es la vida monástica y sentir si allí estaba la vocación. Sin compromiso, sólo por probar.
Propuesta revolucionaria
«¿Y si cuatro días pudiesen cambiarte la vida?», preguntaba a través de Tiktok. Desde entonces, han pasado cuatro meses y sor Marta ha querido hacer un balance del resultado de este curioso llamamiento que ha tenido cierta respuesta. Aunque «es pronto» para hacer números, sí que reconoce que el mensaje en las redes ha tenido alcance. «Justo hoy se ha ido el último grupo de esta propuesta vocacional que lanzamos por tercer año», explicaba el pasado viernes. En esta ocasión, se han sumado más mujeres que en las dos anteriores. «En el primer año salió una vocación, en el segundo las chicas se fueron muy contentas por lo vivido y con algunas de ellas continuamos el proceso vocacional y este tercer año hemos notado más enriquecimiento con lo que hemos vivido aquí y continuamos también con algunas el proceso vocacional». Esta respuesta hace que, lo más probable, es que la iniciciativa tenga continuidad el año que viene, tal y como asegura la joven benedictina.