La última nevada ha sido decisiva para que San Isidro reciba los primeros esquiadores
La estación arranca la temporada lista para el puente de diciembre por primera vez en los últimos cuatro años

San Isidro abrió ayer sus puertas con siete remontes abiertos.
La nevada de este jueves ha permitido a la estación de San Isidro dar el pistoletazo de salida a la temporada de esquí 2025-26. Las puertas de las instalaciones invierno abrieron al público este viernes en Cebolledo, Riopinos y Requejines con siete remontes disponibles, nueve pistas y nueve kilómetros alpinos. Un arranque que continuará de forma progresiva y que ha coincidido con el comienzo del puente de la Constitución, una de las claves turísticas de la temporada y algo que no ocurría desde la del 2021-22, tal y como señaló la directora de San Isidro, Olga Álvarez.
En aquella ocasión, la apertura tuvo lugar el 1 de diciembre, una fecha igual a la que estaba prevista para este año. Sin embargo, la climatología ha restrasado cuatro días la fecha de inicio prevista pues, si bien había nevado en los últimos días y la estación había acumulado una capa de nieve considerable de cara a abrir sus puertas, la cantidad resultaba aún escasa para recibir a los esquiadores. La solución cayó del cielo con los copos que se registraron este mismo jueves por la tarde-noche que dejó un espesor de entre 20 y 40 centímetros. Una bendición que ha hecho posible adelantar el inicio en San Isidro con respecto al año pasado, cuando hubo que esperar hasta Navidad.
Además, los copos caídos a final de año son muy buenos para consolidar la capa de nieve de cara a los meses venideros y ayuda a que la nieve se mantenga durante más tiempo. En este sentido, la directora de la estación manifestó su deseo de que este año la nieve aguente «lo máximo posible» y confió en que sea «una buen temporada», después de la anterior que, aunque corta, «no estuvo mal» tras 105 días y unos ingresos «aceptables».
Muchas ganas
«La gente tenía muchas ganas y nosotros más», asegura Álvarez, quien considera una gran noticia haber podido abrir la estación de esquí el 5 de diciembre. Explicó también que, en el apartado de inversiones, se está trabajando en un proceso de innivación artificial o producción de nieve con la intención de ampliar así los 1,7 kilómetros de pistas innivadas que la estación de esquí de San Isidro tiene actualmente. Al margen, las inversiones que son habituales cada temporada como la revegetación de las pistas o la renovación de material de esquí para alquiler.
En el capítulo de novedades, la estación invernal y de montaña ofrece este año a sus usuarios dos photocall, un espacio para poder retratarse y que se ubicarán en el alto de la silla de Cebolledo con Picos de Europa como telón de fondo y otro en el alto de Requejines donde, quien lo desee, podrá sacarse una foto en una silla de las habituales de transporte.
En cuanto a los 3,5 kilómetros de carretera que lleva de Salencias a Cebolledo, Álvarez explicó que el desdoble que proyecta la Diputación permitirá la apertura de un nuevo carril que descongestionará el tráfico en este tramo de vía. Un plan que comenzará una vez que finalice la presente temporada con la pimera fase y que tendrá continuidad con una segunda para la que todavía no hay fecha.
También de Portugal
Hasta San Isidro llegarán hasta que finalice la temporada, en principio el 5 de abril de 2026, esquiadores de distintos puntos de la provincia y también de Asturias, casi en igual proporción. Asimismo, vendrán a León desde Gallicia y Portugal. Estos últimos ha supuesto una grata sorpresa porque, además, son usuarios que suelen prolomgar su estancia en la zona, lo que es muy bienvenido para el sector turístico y hostelero. Este viernes ya se veía movimiento en San Isidro y algunos no quisieron perderse el pistoletazo de salida de la recién inaugurada temporada. «Somos de León y venimos todo lo que podemos. Teníamos muchas ganas de esquiar, sobre todo en Riopinos, que es lo que más nos gusta por su tranquilidad», aseguraba un grupo de esquiadores que calificaron de «genial» la apertura de la estación y que fue lo que decidió que se quedaran aquí a pasar el puente de diciembre.
Otro de los puntos a destacar este año es que se mantienen los precios de los abonos con respecto a las temporadas anteriores. En este sentido, Álvarez destaca que San Isidro se coloca entre las estaciones de su nivel más baratas de España. Fue en el 2016 cuando se subieron los precios «y de forma mínima» por última vez.