Minas concluye que era «clandestina» la actividad en Cerredo y no había seguridad
Con la elaboración de este informe técnico se da por cerrada la Comisión Especial de Seguridad

Vista de los alrededores de la Mina de Cerredo en la que murieron cinco leoneses.
El informe realizado por el Servicio de Minas del Principado tras el accidente de Cerredo en el que fallecieron cinco trabajadores leoneses ha concluido que se trataba de una actividad «clandestina», en un lugar en el que no se podía extraer carbón, y en la que se «incumplía cualquier medida de seguridad y organización de los trabajos». Así lo ha señalado el director general de Energía y Minería, Javier Cueli, antes de participar este lunes en la reunión ordinaria de la Comisión de Seguridad Minera y en la reunión extraordinaria de la Comisión Especial de Seguridad sobre el accidente de la mina de Degaña del pasado 31 de marzo, ambas presididas por el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez.
El informe contiene unas conclusiones «claras» que pasan, según Cueli, por que se trataba de una actividad «clandestina» en la que no estaba autorizada la extracción de carbón, como así estaba reflejado en la transmisión de derechos mineros a la empresa Blue Solving, la titular de las instalaciones. «Y a partir de ahí, se incumplía cualquier medida de seguridad y de organización de los trabajos», ha advertido el director general en declaraciones a los periodistas.
Las pesquisas tras el accidente apuntan a que el siniestro se produjo por una explosión de gas grisú registrado en el nivel tercero de esta mina de montaña del suroccidente asturiano cuando once trabajadores se encontraban extrayendo carbón de su interior a pesar de que Blue Solving carecía de permiso para hacerlo y solo podía retirar chatarra y acopios viejos de mineral.
Con la elaboración de este informe técnico por parte del Servicio de Minas de la administración regional, realizado a partir de las declaraciones de los testigos, se da por cerrada la Comisión Especial de Seguridad puesta en marcha a raíz de la explosión en Cerredo. Preguntado sobre si existe un análisis que determine si las inspecciones realizadas en la mina fueron exhaustivas, ha señalado que «un análisis como tal ahora mismo no existe», si bien ha considerado que estas actuaciones, «teniendo en cuenta que se trataba de una de una explotación clandestina, eran las adecuadas en ese momento».
El director general ha asegurado que ante un siniestro en el que fallecieron cinco trabajadores —el más grave registrado en la minería asturiana en tres décadas— «hay que mejorar». «En la vida todo es mejorable. Elaborar ahora una teoría sobre qué se puede mejorar, seguramente, sea precipitado por mi parte, pero en cualquier caso, teniendo en cuenta que se produjeron cinco fallecidos, parece evidente que en algo habrá que mejorar. No sé quién ni cómo ni cuándo, pero está claro que en algo hay que mejorar», ha incidido.