El invierno se resiste a marchar: una nevada sorpresa tiñe de blanco San Isidro en pleno mayo
A pesar de que la estación leonesa dio por finalizada su temporada hace semanas, el desplome de las temperaturas ha dejado una estampa puramente invernal en las cumbres de la Montaña Central

El calendario insiste en que la primavera avanza hacia el verano, pero el clima en la provincia de León parece haber ignorado las fechas. Durante la jornada de hoy, la estación de esquí de San Isidro ha amanecido cubierta por un manto blanco de nieve recién caída, sorprendiendo a propios y extraños con un paisaje más propio del mes de enero que de mediados de mayo. Este fenómeno, aunque poco frecuente para esta época del año, ha sido provocado por la entrada de una masa de aire frío que ha desplomado la cota de nieve en toda la Cordillera Cantábrica.
La estampa resulta especialmente llamativa debido a que el complejo invernal se encuentra cerrado al público tras haber dado por concluida la campaña oficial de esquí hace semanas. Los remontes parados y las pistas desiertas contrastan con el espesor acumulado en zonas como Cebolledo o Salencias, donde la nieve ha cubierto por completo los pastos que ya empezaban a brotar. No es la primera vez que el puerto sufre estos arrebatos meteorológicos tardíos, pero la intensidad de esta nevada ha captado la atención de los conductores que transitaban por la zona de Puebla de Lillo.
Los expertos meteorológicos señalan que estas "nevadas de los cuclillos", como se conocen popularmente en el norte a los temporales tardíos de primavera, son el resultado de una gran inestabilidad en las capas altas de la atmósfera. Aunque la nieve ha devuelto temporalmente la belleza invernal a la montaña leonesa, no se espera que la acumulación perdure demasiado tiempo. La previsión para los próximos días apunta a un ascenso gradual de las temperaturas y a la llegada de lluvias que derretirán rápidamente este regalo inesperado del invierno.
Por ahora, los amantes de la montaña y los vecinos de la zona disfrutan de este curioso contraste visual desde la distancia. La estación permanecerá cerrada y no hay planes de reapertura extraordinaria, por lo que el espectáculo se limitará a ser una anécdota fotográfica para recordar que, en las cumbres de León, el invierno nunca se retira del todo sin dar un último y gélido aviso antes de la llegada definitiva del calor estival.