Las últimas tormentas arruinaron cerca de 3.400 hectáreas de cultivo en León
El Páramo es la comarca más afectada con pérdidas en herbáceos, remolacha y viñedo

Finca totalmente anegada de agua tras una de ls tormentas de estos días en Matallana de Valmadrigal.
La provincia de León se encuentra entre las zonas de Castilla y León que han registrado un mayor número de siniestros agrarios durante las últimas semanas a consecuencia de las tormentas de primavera y los episodios de pedrisco. Según los datos facilitados por Agroseguro, desde el pasado 27 de abril se han declarado en la provincia un total de 3.479 hectáreas afectadas por distintos fenómenos meteorológicos, principalmente granizo, de las 10.000 contabilizadas en castilla y León, y las 37.000 de todo el cojunto nacional.
Los cultivos herbáceos extensivos son los que concentran la mayor parte de los daños, con 1.839 hectáreas siniestradas. A continuación se sitúan los cultivos industriales no textiles, fundamentalmente remolacha, con 1.230 hectáreas afectadas. También se han registrado incidencias en viñedo, con 337,9 hectáreas, y en cultivos forrajeros, con 172 hectáreas declaradas.
Del total provincial, 3.148 hectáreas corresponden a daños ocasionados por pedrisco, mientras que el resto se debe a lluvias persistentes e inundaciones derivadas de los temporales registrados durante las últimas semanas. Los principales episodios se concentraron los días 27 de abril y 2 de mayo, que fue cuando se registraron las tormentas más intensas.
Por comarcas agrarias, El Páramo concentra la mayor parte de los siniestros, con 2.449 hectáreas afectadas, de las cuales 2.208 sufrieron daños por granizo. Tras esta zona se sitúa Esla-Campos, con 968 hectáreas declaradas.
También se han registrado incidencias en Sahagún, donde el pedrisco afectó a 42,6 hectáreas, así como en La Bañeza, Tierras de León y Astorga, aunque en estos casos los daños fueron mucho más puntuales.
Desde Agroseguro precisan que, en líneas generales, los episodios de pedrisco registrados hasta ahora no han sido especialmente intensos, en gran medida porque las tormentas llegaron acompañadas de abundante lluvia. No obstante, recuerdan que este tipo de fenómenos meteorológicos son muy irregulares y pueden provocar daños importantes en parcelas concretas.
Los episodios tormentosos registrados durante abril y la primera semana de mayo han afectado a distintas comunidades autónomas. Según Agroseguro, la combinación de temperaturas elevadas en superficie y la entrada de aire frío en capas altas de la atmósfera ha favorecido la aparición de tormentas típicas de primavera, aunque este año con mayor frecuencia e intensidad.
En el conjunto de España, la superficie siniestrada supera ya las 37.000 hectáreas y podría alcanzar las 50.000 según avancen las peritaciones. Las principales producciones afectadas son fruta, cultivos herbáceos, viñedo, hortícolas y remolacha azucarera.
La previsión de indemnizaciones por los episodios de pedrisco registrados entre abril y el 7 de mayo se sitúa entre 45 y 50 millones de euros. En Castilla y León se han superado las 10.000 hectáreas declaradas con daños, especialmente en León, Valladolid, Palencia, Burgos y Ávila.
Castilla-La Mancha es la comunidad con mayor superficie afectada, con cerca de 16.000 hectáreas, mientras que Aragón ronda las 6.000 hectáreas siniestradas.