Un nuevo positivo en Omaña eleva a 4 las ganaderías sacrificadas por tuberculosis
La Junta defiende el vaciado para mantener el estatus de provincia libre de la enfermedad.El Servicio Territorial de Agricultura asevera que se están intensificando los controles desde el primer caso

Un rebaño de vacas pasta en una finca de un municipio de la montaña de León, en una imagen de archivo.
La provincia de León ha registrado un nuevo caso de tuberculosis bovina, que ha supuesto de nuevo el vaciado de la ganadería donde se ha detectado el positivo. En esta ocasión, la afectada ha sido una explotación del municipio de Murias de Paredes, en la comarca de Omaña, la primera localizada en el oeste de la provincia. Los tres casos anteriores se registraron en el municipio de Boca de Huérgano, en la vertiente oriental.
Según fuentes de la Delegación Territorial de la Junta en León, el de Murias es el único positivo detectado en el último mes y medio en la provincia, desde que se procediera al vaciado de las ganaderías de Boca. La Junta no ha facilitado el número de reses que han sido sacrificadas en esta ocasión, aunque sí que el procedimiento se ha llevado a cabo por un único caso positivo en la explotación.
Dichas fuentes recuerdan que, pese a estos positivos, León sigue manteniendo el estatus de provincia libre de tuberculosis bovina y que, de hecho, el vaciado de las ganaderías es una de las medidas que se está llevando a cabo para favorecer que dicho estatus se mantenga.
En Boca de Huérgano se detectaron los positivos entre marzo y abril y se han sacrificado 175 reses en la primera ganadería, otras 31 en la segunda y 101 vacas en la tercera explotación afectada.
La aparición de estos casos de tuberculosis bovina se relaciona con la fauna salvaje, especialmente con el jabalí, una transmisión de la que han alertado las organizaciones agrarias y que se ha intensificado con el acotamiento de los montes afectados por los incendios forestales del pasado verano, que ha provocado que ganado y fauna salvaje compartan espacios más reducidos.
Desde la Junta se asegura que estos positivos son casos aislados y que se están intensificando los controles periódicos desde la aparición de la primera ganadería infectada.
Como publicó este periódico hace unas semanas, la prevalencia de la enfermedad en jabalíes en la provincia de León ronda actualmente el 20%, datos que refuerzan la preocupación en las comarcas ganaderas de montaña, donde el contacto entre fauna silvestre y ganado doméstico resulta cada vez más frecuente. Ante esta situación, la organización agraria Asaja ha reclamado públicamente a la Junta de Castilla y León que impulse un programa coordinado con Cantabria —e incluso con Asturias— para controlar la población de jabalíes portadores de la enfermedad.