Diario de León

Cuando la tranquilidad de los pueblos gana a las oportunidades de las urbes

La puesta en marcha de la FP de Informática alienta nuevas iniciativas empresariales

Tatiana y Pelayo han dejado Asturias para vivir y trabajar en Orallo.

Tatiana y Pelayo han dejado Asturias para vivir y trabajar en Orallo.dl

Villablino

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Cambiar el ruido, el bullicio o el trasiego de la ciudad por la tranquilidad, el sosiego y el conocer a los vecinos de los pueblos es algo que se pone en la balanza a la hora de escoger destino profesional, como fue el caso de Tatiana Ferreiro, natural del pueblo lacianiego de Orallo, y su pareja, Pelayo García, natural de Oviedo. Ambos son programadores informáticos y han decidido volver de la ciudad asturiana para asentarse en Orallo. Tienen claro que, a pesar de la falta de algunos servicios en los pueblos en comparación con las ciudades, el factor económico también es muy importante. «Hemos comprado una casa en Orallo, algo impensable en cualquier ciudad» matiza Tatiana, que con menos de 30 años ha montado junto a su pareja una empresa, Senda Solutions, con la que se dedican a crear páginas y aplicaciones web para otras compañías y autónomos. «Aportamos ideas y soluciones de inteligencia artificial a los negocios y, a la vez, desarrollamos proyectos propios», detallan. En este sentido, explican que el nombre de Senda viene del toque rura de su significado, algo «que nos representa» explican al tiempo que aseguran que no querian un nombre que pudiera ser de cualquier sitio.

Ofrecen una herramienta, MiVitrina, que permite a los negocios pequeños que trabajen con cita previa tener su propia página en internet en unos minutos, sin necesidad de tener conocimientos de informática. «Los clientes entran, ven los huecos libres y piden cita solos, sin llamar por teléfono y sin que el negocio pague comisión por cada reserva», explica Pelayo.

Esta pareja tiene claro que no quieren dejar pasar la oportunidad de poder realizar convenios con distintos centros educativos para que sus estudiantes puedan realizar las prácticas con ellos, justo en el momento en el que el IES Obispo Argüelles de Villablino acoge la FP básica y de grado medio de informática. «Estaría genial que los chicos puedan hacer las prácticas cerca de casa», esgrimen.

Su objetivo es que su empresa tenga larga vida y puedan generar nuevos puestos de trabajo. «Podríamos tener una pequeña oficina en Villablino y más personas que trabajen con nosotros», destacan mientras consideran que con pequeñas iniciativas la vida en los pueblos tiene futuro.

Tranquilidad

Tatiana y Pelayo han dejado Oviedo tras 10 años trabajando allí y cuando llegaron a Villablino «nos dimos cuenta que todos los amigos decían que les encantaría vivir aquí, pero que no hay trabajo». Sin embargo, ellos se animaron a poder disfrutar de Laciana. «Lo tenemos un poco más facil porque teletrabajamos», aunque adaptarse al pueblo no ha sido difícil para Tatiana: «Soy de aquí y esto me gusta mucho». Por su parte, Pelayo cuenta que, a pesar de ser de ciudad, no le ha costado adaptarse y es que la vida en el pueblo le ha cautivado, sobre todo «la tranquilidad y que haya menos gente en cualquier tienda o banco», algo que considera «un lujo».

La comarca de Laciana se compone de 14 localidades y cuenta con menos de 8.000 habitantes. Uno de los puntos débiles de la zona es la falta de empleo, por lo que la juventud decide irse a otros lugares para buscar su futuro laboral, si bien con gente como Tatiana y Pelayo la esperanza no está totalmente perdida.

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