DANIEL MERINO SALVADORES GERENTE DE MUEBLES LOIS
«Un profesional de este sector tiene que saber bastante de decoración»
Vive y trabaja entre armarios, mesas y tresillos como en su día lo hicieron sus progenitores. Profesional y siempre dispuesto a aprender, reconoce que las pequeñas mueblerías pasan por un momento
-¿Qué le llevó a decidirse por trabajar en una mueblería, en este caso la de sus padres? -Precisamente porqué era de mis padres. Hay que tener en cuenta que Muebles Lois, como así se llama, lleva existiendo desde 1912, y si no era un hermano tenía que ser otro el que la mantuviera a flote. Me tocó a mí y no me puedo quejar. -Para trabajar en una mueblería, ¿es necesario tener conocimientos de decoración? -No es que sea necesario, es fundamental. Tener nociones de decoración es vital para poder atender de la mejor forma posible a los clientes. -Hablando de los clientes, ¿se dejan aconsejar o cuando acuden a usted lo hacen con una idea predefinida? -Cada vez más la gente lo hace con una idea predefinida, y eso se debe a que leen revistas de decoración o se informan por otros cauces. No obstante, también hay clientes que preguntan qué mueble va mejor con su casa o con otros muebles que tiene en determinada habitación. -¿Son de mayor calidad los muebles ahora que antes? -Todo lo contrario. Antes la gente compraba los muebles para que le duraran casi toda la vida. Ahora, salvo en el caso de la cocina, cada cierto tiempo los cambian. Esa es la razón de que ahora se hagan en gran medida con materiales que no duran muchos años, por muy duros y bonitos que parezcan. -Por esa razón, ¿cree que un mueble es para siempre? -Podría serlo, pero depende de lo que te quieras gastar y del tiempo que quieras darle de vida. Hay que tener claro que existen maderas de distinta calidad y que también se emplean materiales como el aglomerado. -¿Qué es lo que más valora la gente, la calidad o el precio del producto? -Depende de su disponibilidad económica. Lo que sí está claro es que el precio sigue ocupando un papel importante, por muy del gusto que sea el mueble para la persona que quiera adquirirlo. Lo que ocurre es que también valora mucho la calidad. A veces a pesar de lo caro que pueda resultar, si es bueno, la gente se decide a comprarlo. -¿Qué es lo que más vende? -Nosotros no trabajamos muebles de cocina. Por eso lo que más nos demanda la gente son los armarios juveniles para las habitaciones de los niños. Grandes superficies -La competencia de las grandes superficies o las cadenas de mueblerías, ¿le han afectado mucho? -Bastante. Aunque poco a poco nos vamos recuperando. La gente se está dando cuenta que a veces la publicidad que realizan no es del todo cierta. También que en una pequeña o mediana mueblería el servicio es igual o mejor. Por suerte la tendencia de estos últimos años que era desfavorable a nosotros ha ido cambiando. -Supongo que un profesional de este sector debe estar al día de todas las novedades. -Sin duda alguna, y por la buena marcha del negocio, tienes que estar atento a las novedades, lo que sale nuevo y a las tendencias. Si no te modernizas corres el riesgo de perder clientes y capacidad para seguir funcionando de una manera más o menos correcta. -Mirando atrás, ¿volvería a dedicarse a este oficio? -Sin duda alguna. No puedo negar que es sacrificado, pero también otros lo son.