Villalobar | Cien agricultores se concentraron para pedir la prohibición de semillas modificadas genéticamente
COAG alerta del peligro de la siembra de productos transgénicos en la provincia
Una finca de maíz en Gigosos de los Oteros no cumple con la nomativa, según la organización

Los manidestantes pidieron ayer en Villalobar la prohibición de semillas modificadas genéticamente
La COAG denunció ayer el peligro que puede suponer para la salud y para el respeto a la biodiversidad y a una agricultura sostenible y saludable la utilización de productos transgénicos, que se están introduciendo en la agricultora española y también en la leonesa. Un centenar de agricultores llegados de distintas provincias de Castilla y León se dieron cita en la localidad de Villalobar frente a un campo de maíz transgénico para llevar a cabo un acto simbólico con la intención de alertar al resto de profesionales del campo y a la sociedad en general, de las «falacias de las multinacionales» sobre los beneficios de los productos modificados genéticamente. La verdad de los transgénicos Según señaló, Jesús Lázaro, responsable del sector de transgénicos de la COAG en Castilla y León, los agricultores «tienen que saber que estas semillas modificadas genéticamente no dan mayores producciones, que es lo que están vendiendo las multinacionales que tienen que recuperar las grandes inversiones realizadas. De hecho, en Aragón, comunidad autónoma en la que más transgénicos se siembran, los propios agricultores los han abandonado porque sus producciones son menores». Además, Lázaro añade, dirigiéndose a la opinión pública, que tampoco es cierto que la utilización de estas semillas sean una panacea para terminar con el hambre en el mundo, «como están haciendo creer la grandes empresas transnacionales. Argentina es el primer país en este tipo de agricultura y mira como le ha ido». Además afirmó el dirigente del sindicato agrario que España es el único país de la Unión Europa en el que se permite el cultivo de productos transgénicos y añadió que, en concreto, la variedad de semilla sembrada en el campo de Villalobar está prohibida en Estados Unidos y las multinacionales intentan venderla en Europa y el tercer mundo. Además, el presidente de COAG en León, Juan José Rodríguez, señaló que la coordinadora agraria tiene conocimiento de una finca de maíz transgénico en Gibosos de los Oteros que no cumple la normativa vigente para este tipo de productos ya que según informó el dirigente, «está sembrada junto a otra de maíz convencional y la ley establece que debe haber al menos, doscientos metros de distancia». Desde la COAG hablan de la imposibilidad de la coexistencia entre los productos convencionales y los transgénicos.