| Reportaje | La vía de servicio de los arrieros |
El Camino Gallego
Tres bañezanos han recorrido la ruta que utilizaban los maragatos para pasar por su pueblo durante sus viajes entre Madrid y Galicia y proponen la conservación de la vía
Una imagen del Camino Gallego a su paso por el pueblo de Palacios
El Camino Gallego es uno de los itinerarios que seguían los arrieros maragatos, en sus viajes entre Galicia y Madrid. para el transporte de pescado y otras mercancías. No es una ruta conocida por el gran público, pero sí se recuerda su uso en aquellas tierras por las que pasaba, donde aún se conservan vestigios del mismo. Los hermanos José Antonio y Juan Jesús Falagán, vecinos de La Bañeza, se han dedicado a recorrerlo durante los últimos años e incluso tratan de proceder a su marcado, con el fin de conservarlo. A los Falagán se ha unido esporádicamente alguna que otra persona y ahora cuentan con la colaboración de un librero de la ciudad, Ángel Martínez, que les ha facilitado planos y mapas con los que acotar la ruta. José Antonio Falagán, que trabaja en el sector de la informática, explica que el denominado Camino Gallego está delimitado por La Bañeza y Foncebadón, en tierras maragatas: «Era la vía de servicio de los arrieros que transportaban el pescado hasta Madrid. Lo utilizaban para pasar por su terreno, por la Maragatería y, además, se utilizaba como una vía pecuaria, destinada a la trashumancia de ganado, con un ancho de 32 varas -unos veinticinco metros-, que es lo que venía a medir un cordel, según nos han explicado los pastores», relata Falagán. El cordel -figura que contemplaba la Mesta en los caminos ganaderos-, explica, se conserva íntegro en la pedanía de Bustos, término municipal de Valderrey, ya en las vecinas tierras astorganas, según cuneta Falagán. Pese a las coincidencias que podría tener en alguno de sus puntos con el Camino de Santiago y la Vía de la Plata -ésta también la usaron los rebaños en sus desplazamientos-, no tiene nada que ver con estas rutas, afirma José Antonio Falagán, que señala que todavía no ha pasado un siglo desde que el itinerario dejó de ser un camino frecuenetdo: «Por los testimonios orales que hemos recogido, en 1915 se veía más movimiento en el Camino Gallego que en la nacional VI. Muchos lo usaban para bajar al mercado de La Bañeza». Tramos conservados Desde Palacios de la Valduerna a Foncebadón, los Falagán han recorrido todo el camino buscando su trazado exacto, lo que se consigue en ocasiones. Suponen dónde enlazaba el camino para llegar hasta La Bañeza y, al margen de términos, la ruta discurre junto a un buen número de localidades o las atraviesa: La Bañeza, Palacios de la Valduerna, Matanza, Val de San Lorenzo, Val de San Román, San Martín del Agostedo, Pedredo, Rabanal del Camino y, tras la costosa ascensión, Foncebadón. Se encuentra especialmente bien marcado en San Martín del Agostedo y Pedredo y en Palacios de la Valduerna una de las calles del pueblo lleva el nombre de esta ruta, dicen sus conservadores. En este último término municipal las obras de la autovía A-6 supusieron la destrucción de varios puentes que formaron parte del camino, asegura Falagán, que indica que la concentración parcelaria que se efectuó en Val de San Lorenzo y en Santa Colomba de Somoza respetó, gracias a los caminos de concentración, el trazado. La documentación que han manejado los falagán para seguir el recorrido han sido, fundamentalmente, de carácter oral: «La gente de los pueblos es la que más información nos ha facilitado y, por otra parte, hemos utilizado desde mapas militares a otros del Servicio Nacional de Cartografía», manifestó José Antonio Falagán.