Sabero | La población considera esta reforma «imprescindible» para reavivar el valle a través del turismo
La segunda fase de la Ferrería de San Blas arranca tras tres años de demoras
Las obras han atraido a gran número de vecinos, que confían en la agilización del museo de la minería

Varios operarios, durante los trabajos de reforma de la emblemática Ferrería de San Blas
La segunda fase de las obras de restauración de la Ferrería de San Blas han dado comienzo tras más de tres años de paralización. Después de la firma del acta de replanteo, hace ahora un mes, y tres desde la adjudicación de las obras a las empresas Begar -que acomete la reforma del conjunto arquitectónico- y la UTE Construcciones Carriegos-Etosa -encargada de la urbanización exterior-, la esquina del emblemático edificio de la Ferrería de San Blas, que había quedado pendiente de rehabilitar, ha comenzado a remodelarse para equipararse con el resto del edificio. Pronto formarán una sola unidad donde se ubicará el futuro Museo Regional de la Ferrería. Muchos vecinos se acercaron a contemplar en directo las obras y comentaron, «a ver si esta vez hay suerte y por fin se finaliza la restauración para poder ver el tan traido y llevado museo minero. Frente a la ventana del bar León o paseando por la plaza de los Árboles, la mayoría de los habitantes de Sabero decidieron disfrutar de las obras que se está realizando en el conjunto histórico de la Ferrería de San Blas. Los vecinos, aunque algo incrédulos, todavía tienen la esperanza de que el Museo Regional de la Minería sea el baluarte del sector turístico que logre reavivar la economía del valle de Sabero y su comarca. Ligado al desarrollo turístico Todos los sectores creen que es un obra muy importante e imprescindible para el desarrollo turístico de la zona, junto con el ya en funcionamiento Museo Cinegético de Valdehuesa, el pantano de Riaño y la futura estación de esquí de San Glorio. Las obras que ahora han dado comienzo surgen tras la reunión de las dos empresas adjudicatarias , Begar y Carriegos; los representantes de la dirección general de Patrimonio con su titular al frente, Enrique Saínz; el alcalde de la localidad de Sabero, Francisco García, y los técnicos directores de las obras, que han acordado posponer los trabajos de pavimentación de la calle Enrique de Borda y de la plaza de San Blas, dentro del conjunto histórico, para que éstas no se vean perjudicadas por las obras de la Ferrería. Sobre todo, por el paso de camiones de gran tonelaje que podrían dañar el nuevo pavimento si se colocara. La urbanización exterior se acometerá, tras el acuerdo con la Junta, después de finalizar los trabajos en el edificio.