Todas las personas implicadas en los hechos deben declarar ante una jueza de aquel país
Dos jóvenes esperan en Astorga la solución a una detención en Brasil
Los afectados y sus familias confían en que el juzgado competente archive el asunto
El caso de J.M.G.M. y S.P.A., de 36 y 39 años de edad, que fueron detenidos en Brasil a mediados de octubre, podría obtener en los próximos días una resolución judicial, según confirmaron fuentes legales próximas a los familiares. Tras la llegada de los dos astorganos a su ciudad a comienzos de diciembre, la jueza que lleva las investigaciones ha continuado tomando declaración a las otras partes implicadas, con el fin de decidir si archiva el asunto por no apreciar indicios de delito en el comportamiento de los dos jóvenes o, por el contrario, prosigue el proceso. Según pudo saber este periódico en las mismas fuentes, el próximo 17 de enero tendrá lugar una nueva declaración, en la que los astorganos no tendrán que estar presentes, puesto que ya comparecieron ante la jueza. Además, los familiares, y los propios afectados, confían en que aquélla archive el caso, dados los indicios de que disponen y el hecho de que la instructora pusiera en libertad a J.M.G.M. y S.P.A. a los diez días de permanecer en una comisaría de Natal. Fuentes legales descartaron que los dos jóvenes tengan que regresar a Brasil para la continuación de la tramitación puesto que ya declararon ante la autoridad judicial competente. Siempre según la versión de los hechos facilitada por J.M.G.M., los jóvenes llegaron a Natal a media tarde del 18 de octubre, para pasar unos días de vacaciones, y dedicaron aquellas primeras horas a acomodarse en el hotel, cenar y tomar unas cervezas. En la playa Cuando se dedicaban precisamente a esto último en uno de los chiringuitos de la playa de Punta Negra se les acercaron dos chicas a las que invitaron a tomar unos refrescos. De forma inmediata se presentó la policía requiriéndoles los pasaportes. En el momento de la detención, según J.M.G.M., no les explicaron el motivo, aunque la situación fue confusa, porque los agentes hablaban portugués, un idioma que los jóvenes no comprendían. El astorgano apuntó que los agentes los retuvieron, los llevaron a una comisaría, les tomaron declaración y los detuvieron después. El joven confirmó que la policía los acusó de haber mantenido relaciones íntimas con dos menores, hechos que él negó al tiempo que manifestó su sorpresa por la acusación. J.M.G.M. indicó que la policía les explicó que la retención sería breve para tomarles declaración, y que ellos, inicialmente, pensaban que había algún problema con el pasaporte o con la tramitación administrativa de su estancia en el país. «Después nos dijeron que había indicios de que éramos grandes hosteleros de Europa, que teníamos bares, restaurantes y prostíbulos, y que íbamos a buscar mujeres para que ejercieran la prostitución. Nosotros lo negamos, pero las autoridades hicieron efectivo el periodo legal máximo de retención», explicó. Tras varias semanas de nuevo en su ciudad, dice que la experiencia sólo le ha cambiado en su intención de no volver, por el momento, a países que puedan resultar conflictivos.