Diario de León

«¡Qué bien olía mi ciudad!»

Uno de los arrestados en Natal explica en exclusiva a Diario de León sus vivencias en el país latino, sin duda una de las experiencias más duras de toda su vida

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m.a. | astorga
León

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Imaginen la estampa: dos vecinos de una pequeña ciudad que son presentados como delincuentes ante la prensa de un país extranjero. Eso fue lo que vivieron S.P.A. y J.M.G.M. Éste último prefiere mantener el anonimato a nivel provincial aunque en la ciudad es de sobra conocida su identidad. «En ese momento -el de la presentación ante la prensa- no puedes reaccionar, porque fuera de esa sala había dos detenidos que, al parecer, habían atracado una gasolinera. Uno de ellos había soportado una paliza tremenda, sangraba y como estaba esposado tenía que secarse a los pantalones. Sobre una mesa dejaron la pistola que supuestamente utilizaron en el robo, yo la podía haber cogido tranquilamente¿», dijo. No obstante, aún tenía esperanzas: «No sabía cómo me sentía, después de una noche sin dormir en una comisaría. Me pasaba por la cabeza que nos iban a entrevistar y que igual todo se aclaraba y en aquel momento nos dejaban irnos», señaló el joven. En la celda de la comisaría estuvieron diez días, junto a un condenado por asesinato, un presunto asesino, un fugitivo y dos falsificadores de tarjetas de crédito. «La convivencia fue buena, no esperas que unos delincuentes se porten tan bien con unos extranjeros como nosotros, aunque al principio estábamos un poco a la defensiva», admitió J.M.G.M. Después comparecieron ante la jueza y explicaron lo sucedido. «Ella hacía gestos de asombro porque habíamos estado allí mucho tiempo», añadió. Al quedar en libertad, empezaron a sentir que la solución del asunto parecía más fácil. Algo tuvo que ver también la sustitución de los abogados asignados por el cónsul honorario de España en Natal, Álvaro Darpón, por otro elegido por la familia. «Pasamos 35 días recluidos en un hotel para evitar nuevos incidentes. Estábamos asustados porque la vida de una persona allí no vale nada», dijo. «Al volver sentí mucha emoción. Olía muy bien Astorga. Quiero dar las gracias a todos porque se han portado muy bien conmigo y mi familia. La gente que nos conoce y nos quiere sabe lo que ha pasado y que somos personas normales que tuvimos un problema porque fueron casi a buscarnos», dijo.

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