Laciana en venta
CUANDO ALGO sale a la venta, generalmente, se ofrece siempre al mejor postor. En este caso, el valle de Laciana, ha sido vendido, pero creemos que no al mejor postor, sino al mayor embaucador, que habiéndolo ya comprado (en parte) con anterioridad, ha rematado la faena, eso sí con una amplia sonrisa, tal y como demuestran las fotos del evento. Es comprensible que Vitorino esboce esa amplia sonrisa. Es la sonrisa del eterno vencedor. Sobre todo, cuando a los que está dando el timo de la estampita, son unos avezados políticos. Duchos en el arte del birlibirloque, sino que otra cosa es la política. Es incluso comprensible, que la sonrisa de su eterno valedor, Ángel Villalba, sea aún más amplia si cabe. Tal parece que nos estuviera diciendo: «Veis, éste es aquel que os coloqué hace unos pocos años al frente de una empresa en quiebra eterna y hoy, es el todopoderoso emperador del carbón hispano». Esta sonrisa, como digo, tienen cierta lógica. Pero, lo que no termino de entender es la feliz sonrisa de la alcaldesa de Villablino. Tal parecería que se hubiese creído el cuento (chino) de la intervención de Vitorino. Sobre todo aquello de: «si a la comarca de Laciana le va bien, a MSP le irá bien, y viceversa, si a MSP le va bien, a esta comarca le irá bien». Lo realmente chocante, es que existe en Laciana mucha gente (quiero pensar que de buen corazón), que se cree a pies juntillas toda esta demagogia barata que se está utilizando para embaucarnos a todos. Estas buenas gentes deben de ser lo que, en su gloriosa intervención, Vitorino llama lacianiegos de buena fe. Pero si el convenio en sí, escrito con maquiavélica redacción no tiene desperdicio, lo que es digno de risa es el que se quiera involucrar en su firma al Ayuntamiento de Villablino. No olvidemos que son cosas muy distintas, el que la alcaldesa-presidenta del Ilustrísimo Ayuntamiento de Villablino encabece el citado convenio y lo finalice con su firma, y que el Ayuntamiento haya dado su consentimiento para tal documento. Es más, tal y como recogen las instantáneas del acto protocolario, más bien parece un acto público llevado a cabo por el PSOE que por el Ayuntamiento de Villablino. No olvidemos que al lado del emperador Vitorino figura el secretario del PSOE en la comunidad, Angel Villalba, el secretario del PSOE provincial, Miguel Martínez y la senadora, a la vez que alcaldesa lacianiega, Ana Luisa Durán. Cuando escribo la presente, tengo la certeza de que desde la agrupación comarcal lacianiega del PSOE, se desconocía la firma de tal protocolo, y que todo lo redactado y firmado por los citados ha sido de espaldas a la misma. Todas las sospechas apuntan a que todo el embolado ha venido propiciado, entre toros motivos de peso, por el interés por parte de Zapatero de llevar a cabo el fabuloso Museo Nacional de la Energía en la vieja térmica de MSP, que Vitorino ha donado gratuitamente, tal y como el ha manifestado. Pienso, que en este mundo todavía quedará algún alma cándida, algún espíritu de tal nobleza, que crea en cuentos de hadas. Pero de esto, a creerse que el generoso Vitorino haga algo por amor al arte, media un abismo. Fuera como fuere, Laciana ha sido vendida por parte del PSOE a Vitorino Alonso. Si desde las centrales sindicales se traga: si desde los partidos políticos se consiente: si desde la sociedad lacianiega se cierran los ojos a la realidad, no pidamos luego responsabilidades a nadie. Todos somos responsables de lo que hacen aquellos que hemos elegido para que nos defiendan. Desde el PP y desde IU deben de manifestarse con más que palabras, con hechos. Y desde el PSOE lacianiego deben de hacer algo más que retirarle la confianza a aquella persona con la que no hace mucho descorchaban champán para celebrar la retirada de Crespo.