El jefe del Servicio de Sanidad, Santiago Travieso, mantuvo una reunión con más de 800 personas
La Junta calma a la población y rechaza la aparición de un brote de meningitis
La autopsia descarta que la niña fallecida el pasado lunes haya podido contagiar a sus compañeros

La casa de cultura de Cistierna se quedó pequeña para acoger a cientos de personas
El jefe del Servicio de Sanidad de la Junta de Castilla y León en la provincia, Santiago Travieso y el director provincial de Educación, Emilio Gutierrez, se trasladaron a Cistierna acompañados de varios médicos a petición del Ayuntamiento de Cistierna, ante la situación de preocupación que se estaba creando entre la población, por un posible caso de meningitis, tras el ingreso en el hospital de León de una alumna de Puente Almuhey que estudiaba en el instituto de Cistierna y que falleció el pasado lunes. La situación forzó a las autoridades sanitarias a mantener una reunión con la población de la comarca en la Casa de Cultura, para tranquilizar a la sociedad e informarles de los acontecimientos acaecidos estos días. Travieso manifestó que, una vez realizada la autopsia a la niña, lo único que se sabe es que tiene el cerebro lesionado por una encefalitis, pero no hay ninguna lesión meningea en la autopsia». En cuanto a la alarma social señaló que entendía que se produjese, sobre todo por las circunstancias del fallecimiento de una persona joven. El objetivo de la reunión fue facilitar la información sobre los conocimiento científicos que existen en este momento sobre la meningitis. Además se ha descartado que se haya producido algún nuevo caso que solo ha sido producto de los rumores. En cuanto a las medidas adoptadas estos días Travieso recordó que lo que se hizo es poner en marcha un protocolo establecido que incluye el tratamiento con quimioprofilasis dirigido a los alumnos de la misma clase y a los del transporte, siempre como medida previsible. «Los niños han sido vacunados contra la meningitis hace un año», según Travieso. La técnico del Sacyl trasladada a Cistierna recordó que en este caso se había excedido el protocolo de actuación dado que habitualmente la zona de riesgos son los familiares y las personas más directas, pero que se creyó conveniente ampliar la zona de actuación. Los padres de los niños fueron informados que el germen de la enfermedad lo tienen todas las personas y lo que sucede es que cuando bajan las defensas del organismo, afecta a personas más susceptibles de padecer la enfermedad. «Hoy día hay armas terapéuticas para abordar este problema».