Tan lejos como mande la vida, tan cerca como quiera Internet
El Ministerio de Industria premia a la monitora del telecentro por un relato sobre el encuentro a través de videoconferencia entre una vecina de Sabero y su hijo, emigrante y residente en Venezuela

Ana Zapico es la monitora del telecentro, que ha recibido el premio
Si a veces la vida sorprende con noticias desagradables, tristes o macabras, también suceden, de vez en cuando, acontecimientos que llegan hasta los más hondos sentimientos de las personas. Así lo comprobaron Ana Zapico, monitora del telecentro de Castilla y León en Sabero y la señora Julia, viuda de 92 años, vecina de Sabero. La gratificante historia surge cuando un emigrante español en Venezuela, Jesús el hijo de Julia, navega por la red y encuentra una página que menciona a su pueblo - la Asociación de Amigos del Museo Minero de Sabero- . Después de superar la ilusión de hallazgo se pone en contacto con los responsables de la Asociación y éstos con el telecentro de la localidad. Ana Zapico, conocedora que madre e hijo hace diez años que no se ven, organiza una videoconferencia a través de la red con el fin de unirles y comunicarles durante unos minutos. La tarea aunque parece fácil tiene su trabajado y delicadeza, de la que Ana anda sobrada, ya que tiene que convencer a la madre de que, no solo va a hablar por teléfono con su hijo como hace habitualmente, sino que también podrá verle a través de un monitor de televisión. En su primera visita al telecentro Ana la enseñó fotografías que su nieto le había mandado de su familia. La sorpresa y la emoción de Julia muy mayor cuando, dice Ana, por la impresora salía la foto de su hijo. Este hecho la emocionó tanto que no pudo contenerse y exclamar, apretando la foto contra el pecho: «¡¡ Ayyyyy mi hijo!». Después de todos los preparativos técnicos y de cuando la señora Julia manifestó estar preparada para el evento, un sábado a primera hora española y primera de la tarde en Venezuela, ¡por fin! madre, hijo y nieto pudieron verse y hablar a través del monitor y la videoconferencia. La emoción les embargó a ambos, siendo más significativa en la madre que no hacía más que lanzar besos a la pantalla con los ojos llenos de lágrimas, realizándose varias bromas entre ellos e interesándose por su vida y familia en ambos lados del océano. Anécdotas varias Entre las anécdotas que Jesús recordaba a su madre mencionaba « los chorizos y morcillas» que degustaba cuando estaba en Sabero; así como su caminatas por los montes de su pueblo, especialmente « Las Ruedonas», que recordaba con agrado. Julia Pérez Canal, una vez sobrepuesta de la alegría de poder hablar y, sobre todo, ver a su hijo y nieto en Venezuela, todavía con los restos de emoción en su rostro, no hacía más que decir» no es lo mismo cuando que cuando hablamos por teléfono, ahora les veo, y estoy más tranquila porque les noto gordos, anos y que no pasaban hambre que ha sido mi preocupación durante muchos años. Ahora, prosigue Julia, me siento más tranquila». Esta historia tan emocionante y llena de sentimientos fue presentada por la monitora del telecentro a un certamen de narraciones y fotografías sobre telecentros convocados por la entidad pública empresarial Red. Es, adscrita al Ministerio de Industria, junto con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Federación de Municipios y Provincias -FEMP- , y premiada en el apartado de narrativa, junto con otros compañeros de la geografía española. Por otro lado, una vez conseguida la distinción, el Ayuntamiento de Sabero, a través de la concejalía de Cultura, hizo partícipe al Pleno municipal de la distinción que, a su vez, fue reconocido también por todos los grupos políticos. Un gran servicio El responsable de Cultura, Manuel Diez, puso de manifiesto «el gran servicio que el telecentro está desarrollando en todo el valle así como en poblaciones como Crémenes y Cistierna, resaltando el gran número de usuarios con carné como de transeúntes que lo visitan durante la época estival. En relación con este tema aludió a la gran profesionalidad y eficiencia de Ana Zapico, recogida no solo de su cargo como concejal, sino de muchos de los usuarios y vecinos del municipio». Se cumplen ahora treinta meses desde que el cibercentro de Sabero, perteneciente a la Red de instalaciones de estas características en Castilla y León y en colaboración con el Ayuntamiento, abrió sus puertas. Han sido muchas personas las que han disfrutado de sus servicios, no sólo los habitantes del valle de Sabero, sino también de los municipios más cercanos como Cistierna y Crémenes.