Diario de León
Publicado por
PEDRO V. ÁLVAREZ COLLAR
León

Creado:

Actualizado:

DICE POR ESTOS lares un cuento antiguo, de un rapaz que andaba correteando por la casa y al que su abuelo, hombre sagaz, llamaba Diploma. Preguntado por alguien acerca del nombre dado al jovenzuelo, contestó el sin ningún tipo de rubor: ¿Y cómo le voy a llamar?, mandé la rapaza a la capital a hacer un curso de corte y confección y este es el diploma que me trajo para casa... Viene el cuento a cuento (y sirva la redundancia de tantos cuentos), para tratar de entender el diploma que hace poco más de un mes recibió Laciana, sin apenas ruido. El pasado enero, Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente, entregaba los diplomas que acreditan la declaración como reserva de la biosfera, según los criterios exigidos por el Programa Hombre y Biosfera (MaB) de la UNESCO a once espacios españoles que concilian la conservación de los recursos naturales y el crecimiento socioeconómico, es decir, el desarrollo sostenible (según las crónicas habidas del evento). El programa MaB, iniciado en el año 1968, tiene como meta el compatibilizar la relación entre los habitantes del lugar y su entorno. A esto se le llama, como antes decía, desarrollo sostenible. Las reservas de la biosfera se establecen en zonas representativas, de gran valor ecológico, y la compatibilización de su uso y la vida cotidiana de sus habitantes es considerado esencial. Para ser admitidas dentro de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera, las zonas deben de ser propuestas por los gobiernos de cada país y cumplir una serie de requisitos impuestos por el MaB. España cuenta con 33 áreas adscritas al programa, con una superficie total de 2,7 millones de hectáreas, 60.000 de las cuales son marinas. De los once espacios que recibieron su diploma, cinco son leoneses. Los Argüellos, Alto Bernesga y los Valles de Omaña y Luna, admitidos en el pasado 2005, se unen Picos de Europa y Babia y el Valle de Laciana, reconocidos con anterioridad. Hasta aquí todo correcto. Dicen, que estuvieron correctos los alcaldes que acudieron a recibir los galardones. Desconozco, si los máximos mandatarios de Villamanín, Óscar Gutiérrez y de Cármenes, Gonzalo González, estarán orgullosos de las distinciones recibidas, lo que si puedo asegurar es, que los alcaldes de Cabrillanes, Ovidio Beneitez, con sus nuevas concesiones de explotaciones a cielo abierto; de Murias de Paredes, Horacio Rozas, con sus mil proyectos de instalaciones eólicas; y Guillermo Murias, nuestro alcalde, no pueden presumir de respetar el galardón que ostentan. Claro, que más criticable sería el no acudir a recibir el citado diploma, como es el caso del alcalde de Riello, Cipriano Elías Martínez, que además ostenta el cargo de diputado de Medio Ambiente en la Diputación de León. No sé yo, si sería porque lo entregaban los socialistas o si sería por no estar de acuerdo con el galardón, pero el caso es que el popular Pano no acudió a la cita... Volviendo a los comienzos, pienso que este diploma, que muchos ilusos creíamos vendría a solucionar algo a este castigado valle, viene a ser algo tan insulso y vacío de contenidos que, increíble parece que vaya a arreglar nada. No se puede comprender, que sea el propio Gobierno quien proponga la declaración de estas figuras protegidas, para luego dejarlas totalmente desprotegidas y sin ningún tipo de solución. Solamente tenemos que ver lo que está ocurriendo con la paralización del Feixolín, que tan solo las inclemencias del tiempo han sido capaces de parar. La ministra Narbona debería de estar informada de todo lo que está ocurriendo en nuestros montes, pero pensando que los que tienen que darle novedades son aquellos que apoyan su destrucción, aviados estamos... Así que el diploma del paisano del cuento posiblemente llegaría a valer algo más que este diploma que nos dieron y para nada sirve...

tracking