Soto de la Vega | La prestigiosa firma de embutidos dispone ya de un proyecto técnico para acometer las obras
Rodríguez espera una modificación urbanística para ampliar su fábrica
Dos naves aumentarán su capacidad y se construirán nuevos accesos al matadero

Aumentar el secadero de jamones es el objetivo de la ampliación de la fábrica de embutidos
La empresa Embutidos Rodríguez espera la aprobación definitiva de una modificación puntual de las normas urbanísticas del Ayuntamiento de Soto de la Vega para iniciar las obras que le permitirán ampliar las naves de secadero y de clasificación y embalaje y, así, poder aumentar su producción. La corporación municipal aprobó por unanimidad la modificación inicial de las normas, en un pleno celebrado el 12 de enero. En concreto, se trata de puntualizar que la superficie de suelo urbano consolidado en la que se realizará la ampliación pase a ser de uso industrial, así como la división del sector de suelo afectado en otros dos. Tras la aprobación inicial, la empresa remitió al Ayuntamiento de Soto de la Vega una solicitud de licencia urbanística municipal, para la ampliación de las instalaciones de la empresa. Según el proyecto técnico que se presentó, la nave actual de secaderos ganaría 424,80 metros cuadrados, mientras que la actual de clasificación y embalaje se incrementaría su superficie en 392 metros. Por otra parte, se contempla la construcción de nuevos accesos al matadero y fábrica de embutidos, mediante la ejecución de un vial de 9 metros de ancho. También se prevé crear un aparcamiento de 4.640 metros cuadrados. La junta de gobierno local de Soto de la Vega tuvo que denegar la licencia mientras que la Comisión Provincial de Urbanismo no eleve a definitiva la aprobación puntual de las normas subsidiarias necesaria para la ampliación. En dos fases Embutidos Rodríguez anunció en noviembre, con motivo de una visita del presidente de la Diputación de León a sus instalaciones, su intención de ampliar el secadero de jamones, con el fin de ampliar la producción de jamones. Las obras estaban previstas entonces en dos fases, que permitirían alcanzar, una vez ejecutadas ambas, una producción de 700.000 piezas anuales. La primera fase permitiría que las 400.000 piezas que producen al año en la actualidad se secaran en la empresa, sin necesidad de alquilar naves, como sucede en la actualidad.