| Reportaje | Ofrenda floral en la Asunción de la Virgen |
La bandera, el libro y la moto
El alcalde anima a los jóvenes a «liderar cualquier reivindicación», en una misa solemne en la que se ofrecieron los símbolos del amor a la tierra, de la cultura y del deporte
Las reinas y sus damas, antes de entregar sus ramos de flores, en el atrio de Santa María
Flores, una moto, un libro y una bandera fueron las ofrendas de La Bañeza a su patrona, en la festividad de la Virgen de la Asunción. Las primeras, son el tradicional regalo de la corporación municipal, las cofradías -penitenciales o no-, las fuerzas de seguridad, las asociaciones, los centros asistenciales de la ciudad, como Nuestra Señora del Valle, los clubes deportivos -sirva de ejemplo el Moto Club Bañezano- e incluso particulares. Los otros presentes citados simbolizan el deseo de que la juventud bañezana se forme en el amor a su tierra, la cultura y el deporte. Como todos los años, el cortejo para la ofrenda floral rodeó la plaza Mayor, desde el Ayuntamiento a la iglesia de Santa María, donde se depositaron los ramos, que recibía el sacerdote José Luis Franco, que, posteriormente, ofició la misa solemne, en honor de la Asunción de la Virgen. Antes de comenzar el oficio, el alcalde, José Miguel Palazuelo, arrodillado en un reclinatorio, realizó la ofrenda de la corporación, entregando un ramo de rosas amarillas y lirios blancos. El regidor pidió a la Virgen que La Bañeza «siga siendo una tierra de convivencia en paz y de progreso, pero también de tolerancia y solidaridad» y ofreció los logros obtenidos en los últimos meses, a la vez que buscó la protección de la patrona para los nuevos proyectos. Palazuelo solicitó además el compromiso de los jóvenes con la sociedad: «Que sean quienes lideren cualquier reivindicación que suponga un futuro mejor, no sólo desde el punto de vista material, sino, y mucho más importante, en lo humano». «Hasta siempre» El alcalde terminó su discurso para manifestar al actual párroco, Santiago Carrizo, «el cariño y respeto de todos los bañezanos», tras conocerse que otro sacerdote le sucederá en el cargo en los próximos meses. «Hasta siempre, señor cura», concluyó el alcalde. En un templo abarrotado, la Coral del Milenario interpretó ocho piezas -entre ellas el Kyrie de la misa de coronación de Mozart y el Ave María de Tomás Luis de Victoria- y al final de la misa, la reina de las fiestas dirigió una oración a la patrona y agradeció a los bañezanos el apoyo que ella y sus damas han recibido durante los últimos días.