Diciembre con aires de julio
La inusitada expectación que despertó en La Pola de Gordón la celebración del mercado tradicional llenó de público las calles de la villa, a pesar de la pertinaz lluvia que cayó

Francisco Castañón, ante el micrófono, junto a las autoridades
El mercado tradicional de La Pola de Gordón alcanzó su octava edición bajo el signo del éxito de participación, tanto en el número de participantes como en el de público que acudió a presenciar los actos, de tal forma que a pesar de las condiciones meteorológicas, las riadas de asistentes fueron notables y constantes a lo largo de toda la jornada, para rememorar la tradición centenaria de la actividades de estas características en la capital de la comarca gordonesa. No faltó ningún detalle en los puestos de La Pola, de tal modo que se pudo apreciar en todo momento una especial diversidad en el apartado de la gastronomía, los artefactos de madera, los útiles para asar las castañas y realizar los magostos o la degustación en directo la morcilla polesa, que se ofreció por parte de la junta vecinal a los asistentes, como parte de la tradición. Anécdotas múltiples Son muchas las anécdotas y las particularidades que se desarrollaron en el entorno del mercado, donde no faltaron los antiguos puestos de venta de embutidos, las mujeres ataviadas con trajes centenarios, que amenizaban con sus panderetas el discurrir de la fiesta. Todos coincidieron en que se ha celebrado una de las mejores ediciones de la exhibición, a pesar de que la meteorología no ha acompañado especialmente a lo largo de este fin de semana. En cualquier caso, las raíces gordonesas han vuelto a quedar de manifiesto en una actividad de estas características.