| Reportaje | La tradición y la religiosidad |
En honor a san Blas
Las calles de La Seca de Alba volvieron a llenarse del júbilo de los fieles en la procesión, que posteriormente participaron en una comida en el único bar de la localidad
Marisa, durante la preparación del tradicional aguisao
Los vecinos de La Seca de Alba, del municipio de Cuadros, celebraron ayer la fiesta en honor a san Blas. Como cada año el festejo contó con gran participación de los devotos al santo. Las calles de esta localidad volvieron a ser recorridas por los fieles para celebrar un nuevo día de fiesta. Todos los vecinos salieron a la calle en procesión, llevando a andas al santo, y ante la ermita. Los numerosos feligreses que se dieron cita para el acto demostraron su devoción por el santo, famoso por sus curaciones de las afecciones de garganta. La imagen del santo fue de nuevo trasladada a la iglesia, donde los feligreses demostraron su fe. Una vez finalizado el acto litúrgico la fiesta continúo en el bar de La Seca de Alba. Allí, todos los vecinos degustaron, de manera gratuita, el plato tradicional: el aguisao. Este plato es típico de la comarca en el día de san Blas. El aguisao de la montaña central se compone de patas de cerdo curadas, bacalao, chorizo, cecina. Los asistentes al encuentro disfrutaron de la jornada gastronómica, en un día en que la tradición religiosa se sumó a la celebración de ritos más modernos. La comida y la unión religiosa se fundieron, un año más, en las calles de La Seca de Alba para honrar a uno de los santos más populares en España, a pesar de que su origen es armenio.