| Reportaje | Fiesta de interés comarcal |
Con el morrón bajo la lluvia
A pesar de las condiciones meteorológicas la Feria del Pimiento de Fresno de la Vega logró convocar a unas treinta mil personas que acudieron al encuentro para comprar hortalizas

Los visitantes pudieron disfrutar de la gran pimientada a cargo de la asociación Fraxino
Con una caja de pimientos bajo el brazo. De ese modo se iban ayer todos los asistentes a la vigésimo cuarta edición de la Feria del Pimiento Morrón en Fresno de la Vega, que logró convocar durante sus tres días de duración a alrededor de treinta mil personas que no se quisieron perder esta cita anual casi obligatoria de la provincia. Unas treinta mil personas que mantuvieron una dura lucha contra la lluvia, que estuvo presente durante casi toda la jornada de ayer, intentando quitar protagonismo a la preciada hortaliza de esta localidad a la ribera del Esla. Aún así, la cifra de visitantes se mantuvo a la altura del año pasado, en el que también se celebró una feria pasada por agua. Pero los valientes que acudieron a la Feria vinieron de diferentes lugares, no sólo de la provincia, sino de toda España, sobre todo de la zona norte, llegando a contabilizarse la nada despreciable cifra de 150 autocares, procedentes, en gran parte de Asturias. Concurso Por otro lado, ayer también se hizo la entrega de premios especiales a los concursos de hortalizas en el que se falló a favor de los Hermanos de Paz, que se llevaron el premio al pimiento de más peso y al mejor puesto. El mejor conjunto de pimientos fue de los Hermanos Melón Lozano, el mejor stand lo ganó la panadería Lozano y el premio a la hortaliza de más peso fue para Silvestre Montiel. Degustación Además, para que los visitantes pudiesen degustar in situ el manjar y abrir el apetito, la Asociación Cultural Fraxino cocinó cerca de 3.000 kilos de pimientos morrones que ofrecía a los asistentes en una sabrosa degustación patrocinada por el Ayuntamiento de la localidad. Para llevarlo a cabo, los integrantes comenzaron a asar pimientos la mañana del sábado de forma ininterrumpida hasta ayer por la tarde. Un año más, el encuentro sirvió para que los asistentes acudieran a los puestos a llevarse el pimiento morrón a sus casas, y de paso, visitar el resto de puestos dedicados a otro tipo de comercio gastronómico, textil y artesanal que llegaron a superar la centena. Cifra a la que hay que sumar los alrededor de veinte puestos dedicados a las hortalizas y en especial al pimiento .